Terror Universal
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Seccion: Biografías (Lecturas: 15929)
Fecha de publicación: Agosto de 2000

Guy Endore, Homenaje al autor de "El Hombre Lobo de París"

Aprovechando la ocasión del centenario de Guy Endore, quiero hacer un pequeño racconto de las películas de Hombres Lobo que ha habido a lo largo del siglo XX.

Darío Lavia



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Aprovechando la ocasión del centenario de Guy Endore, quiero hacer un pequeño racconto de las películas de Hombres Lobo que ha habido a lo largo del siglo XX.

Samuel Guy Endore nació el 4 de Julio de 1900 y falleció el 12 de febrero de 1970 en California. Su no muy extensa lista de guiones cinematográficos está compuesta por dramas, comedias y aventuras, pero básicamente tres filmes notables entre los clásicos del horror de los '30: LAS MANOS DE ORLAC (The Mad Love-1935), MUÑECOS INFERNALES (The Devil Doll-1935) y THE MARK OF THE VAMPIRE (1935), todas para la MGM, gran competidora de la Universal en el campo terrorífico durante ese año. Su producción literaria tuvo como frutos más importantes obras como The Man from Limbo (1930), The Werewolf of Paris (1934), Methinks the Lady (1945) y Satan's Saint: A Novel About the Marquis de Sade (1965) . De todas la más recordada es sin duda The Werewolf ... Veamos porque.

Escena de EL LOBO HUMANO DE LONDRESEl mito de un ser humano que puede metamorfosearse en un animal salvaje es común a muchas culturas primitivas y rurales. En el África se pensaba que había Hombres Leopardo, en Perú Hombres Jaguar, en la India se convertían en Tigres, en Rusia había Hombres Oso, los chinos en cambio creían en que había Hombres Zorro y Hombres Tigre y para la cultura occidental el Hombre Lobo estuvo muy arraigado desde el folklore escandinavo, hasta las Pampas argentinas. En la Antigua Roma podemos encontrar rastros de Hombres Lobo, en el libro "Satirycon" de Petronio, en el que se los alude con el nombre de "versipelle". Durante el oscurantismo medieval en Europa Oriental y Central se extendió mucho la brujería y las actividades non sanctas, entre las cuales se podía encontrar la licantropía. Según la demonología es la capacidad de un brujo u otra persona de transformarse en lobo. Según la medicina es una manía que provoca que el paciente se crea un animal, desarrolle pilosidad y comportamiento salvaje.

Finalizada la época de la caza de brujas, habiendo entrado la Humanidad en el brillante siglo XIX en que la luminosidad que aportaba la ciencia intentaba desterrar toda neblina de oscurantismo e ignorancia, el mito del Hombre Lobo se arraigó en la literatura y produjo la aparición de obras interesantes en el naciente género terrorífico: HUGHES, THE WER-WOLF (1838) de Sutherland Menzies, WAGNER THE WEHR-WOLF (1846) de George W. M. Reynolds y THE WOLF-LEADER (1857) del omnipresente Alejandro Dumas contribuyeron a la idea de que la licantropía estaba lejos de ser desterrada por la ciencia y por las vacunas. Más tarde Sabine Baring-Gould también tuvo su aporte con THE BOOK OF WEREWOLVES, una obra no ficcional que fue muy difundido, y Boris Vian creó un curioso nuevo engendro llamado Antropolicandro, es decir un lobo que se transforma en ser humano, en uno de sus cuentos. Pero no fue hasta 1933 en que Guy Endore llegó a convertirse en el equivalente licantrópico de Bram Stoker con su novela THE WEREWOLF OF PARIS. A diferencia del DRACULA de Stoker o el FRANKENSTEIN de Mary Shelley, la novela de Endore no fue un éxito de ventas.

EL LOBO HUMANO DE LONDRES (1935)En el campo del cinematógrafo la historia del Hombre Lobo tuvo sus comienzos temprano, en 1913, con el filme mudo THE WEREWOLF. Más tarde la película franco-alemana LE LOUP GAROU (1932) se convirtió en el primer filme sonoro acerca del tema, hasta que la Universal lanzó su filme EL LOBO HUMANO DE LONDRES (The Werewolf of London-1935). De esa manera Universal evitó dar crédito a Endore y elaboró su propia versión del mito del Hombre Lobo, en la que hacía caso omiso del perfil del protagonista y sus antecedentes religiosos e históricos, ya que la obra original ocurría en el marco de la Guerra Franco-Prusiana de 1870 y esbozaba una irónica comparación entre los pequeños crímenes cometidos por el Hombre Lobo y los asesinatos en masa de la Guerra (idea que algo que más tarde usaría Chaplin en su MONSIEUR VERDOUX de 1948 por ejemplo). La película, en cambio, se centraba en la maldición que cae sobre un científico inglés que es mordido por un lobizón durante una expedición al Himalaya.

Lon Chaney Jr. como Larry TalbotLa consagración de la licantropía como estandar cinematográfico no ocurriría sino hasta seis años después del filme comentado anteriormente. EL HOMBRE LOBO (The Wolf Man-1941), dirigido por George Waggner, con Lon Chaney Jr. como el Larry Talbot, supo combinar los ingredientes necesarios como para converirla en el parámetro sobre el cual se basaron todas las siguientes películas licantrópicas. A partir del filme en cuestión, el público masivo comenzó a aceptar todo una serie de reglas en lo que a hombres lobo se refiere: las balas de plata, la repugnancia hacia el acónito y otras más. Gran parte de la calidad de la película reside no en la dirección o actuación sino en el inteligente guión del alemán Curt Siodmak. Sus líneas (pronunciadas en el filme por la gitana Maria Ouspenskaya) son hoy en día un clásico:

Even a man who is pure of heart
And says his prayers by night
Can become a wolf when the wolfbane blooms
And the moon is full and bright.

Traducción literal:

Hasta un hombre puro de corazón
Que reza sus oraciones por la noche
Puede convertirse en lobo cuando florece el acónito
Y la luna está llena.

Una de las últimas películas de Paul NaschyA lo largo de las seis décadas siguientes el hombre lobo fue visto en docenas de películas terroríficas, dando lugar a una verdadera iconografía: En España el actor/director Paul Naschy (su nombre real es Jacinto Molina) interpretó a Waldemar Daninsky, un Hombre Lobo en una saga que se inició con LA MARCA DEL HOMBRE LOBO (1967); en Gran Bretaña Oliver Reed fue un correcto licántropo hispano en la versión de la Hammer Films sobre la novela de Endore, LICÁNTROPO (The Curse of the Werewolf-1961); en Argentina el cantante/actor Leonardo Favio dirigió una de las pocas películas fantásticas del cine nacional, titulada NAZARENO CRUZ Y EL LOBO (1974) con Juan José Camero. Y por último quisiera recordar los que considero como mejores filmes en idioma inglés del tema durante los últimos treinta años: AULLIDOS (The Howling-1981) dirigido por Joe Dante y UN HOMBRE LOBO AMERICANO EN LONDRES (An American Werewolf in London-1981) dirigido por John Landis, ambos con efectos especiales a cargo de Rick Baker, que se hacen notar acertadamente en las secuencias de metamorfosis. El primero es un buen entretenimiento terrorífico que tiene muchos aspectos destacables. Uno de los menos conocidos es que el guionista (John Sayles) hizo que la mayoría de los personajes masculino tuvieran nombres de directores cinematográficos: R. William Neill (por Roy W. Neill), Fred Francis (por Freddie Francis), George Waggner, Erle Kenton, Sam Newfield, Jerry Warren, Lew Landers, Jack Molina (por Jacinto Molina) y Charlie Barton (por Charles Barton). El filme por supuesto fue un éxito de taquilla y tuvo varias secuelas siempre inferiores a la original.

Lamentablemente el nombre de Guy Endore hoy en día es muy poco conocido. Aún no se ha llevado a cabo nunca una versión cinematográfica mínimamente fiel a su novela, lo que no ha pasado con Stoker y Shelley, que han ganado fama mundial no solo por la calidad de sus novelas célebres, sino también por la gran propaganda que el cine ha hecho, brindando crédito a sus apellidos en cada película que pretendía narrar la historia del Conde Drácula o la de Victor Frankenstein.