Terror Universal
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Seccion: Géneros (Lecturas: 3990)
Fecha de publicación: Mayo de 2013

Terror serial

De cuando el terror era vertido en cómodas cuotas episódicas a través de los seriales de las funciones sabatinas que impresionaron las retinas y los recuerdos de millones de niños.

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Darío Lavia



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Artículo originalmente publicado en el Libro de Oro Cinefania

 

Imagínese ser atrapado en una mesa de operaciones en que una cuchilla va descendiendo poco a poco hasta desgarrar la piel del tórax y provocar daños irreparables. Nuestros captores son una panda de adoradores locos que dejaron la misericordia en los otros pantalones. Estamos en una situación claramente terrorífica y propia de un serial, así que la única chance de salvación es que una figura relacionada con el terror y al mismo tiempo el serial, venga en nuestro rescate. Este cuadro, que se produce en la impresionante The Return of Chandu (El Nigromante Infernal-1934), se resuelve cuando llega el paladín Bela Lugosi y realiza un par de pases mágicos, una levitación y le vuela el turbante de la cabeza al líder maligno.


Dean Benton salva a Bela Lugosi de morir aplastado por la roca aniquiladora
en The Return of Chandu (El Nigromante Infernal-1934)


Boris Karloff como Bela Lugosi en The Phantom Creeps (El Monstruo Fatal-1939)

Lugosi fue, por carisma, necesidad monetaria y ausencia de prejuicios a la hora de aceptar guiones, el protagonista ideal de seriales. Ora como villano ora como sospechoso nº 1, Lugosi protagonizó cinco seriales en los años ’30. Sus colegas del triunvirato del terror, Boris Karloff y Lon Chaney Jr., también intervinieron en numerosos envíos pero solamente antes de consagrarse como superestrellas. Boris fue el aparente villano del extenso envío King of the Kongo (El Rey del Congo-1929), en el que también acechaba un bicho prehistórico nunca explicado en la trama. Por su parte, Chaney protagonizó el único serial distribuído por RKO, The Last Frontier (El Fantasma Vengador-1933), con la condición de que abandonase su nombre real, Creighton Chaney, y se permita ser bautizado como “Lon Chaney Jr.” en obvia táctica comercial que sería típica del ambiente.

THE LAST FRONTIER
Dorothy Gulliver y Lon Chaney Jr. en The Last Frontier (El Fantasma Vengador-1932)

DRUMS OF FU MANCHU
Fu (Henry Brandon) y su dacoit (John Merton) se aprestan a persuadir al Dr. Chang
(Philip Ahn), en Drums of Fu Manchu (Los Tambores de Fu Manchú-1940)

El público infantil, es decir el principal consumidor del serial, no estaba tan familiarizado con estos grandes intérpretes y cualquier personaje siniestro o maléfico inspiraba esas pesadillas nocturnas posteriores a la función sabatina del episodio de turno. Es que la fertil imaginación del niño era el mejor terreno en que villanos terroríficos podían ejercer su fascinante influjo. ¿Qué niño de la época podría rememorar a la deleznable sombra de The Whispering Shadow (La Aparición Siniestra-1933), a la temible figura que daba órdenes en The Clutching Hand (La Mano que Aprieta-1936), al archicriminal “La Araña” de Dick Tracy (íd-1937), al impiadoso “Don del Oro” de Zorro’s Fighting Legion (La Legión del Zorro-1939), al cruel “Tigre Negro” que amenaza a The Shadow (La Sombra que Mata-1940), al maléfico “Escorpión” que pugnaba por apoderarse de cierta reliquia en The Adventures of Captain Marvel (Capitán Maravillas, el Poderoso-1941), al cadavérico enmascarado de The Crimson Ghost (Peligro Atómico-1946), al traicionero Dr. Vulcano que hacía la vida imposible al King of the Rocket Men (El Rey de los Hombres Cohete-1949), sin sentir un escalofrío que la luz del día y la solidez de la casa familiar alejaban hasta que llegaba la hora de apagar la luz e irse a dormir?


El robot amenaza la vida de Cabeza de Cobre, ¿se cumplirán los malvados
planes de Mysterious Doctor Satan (El Misterioso Dr. Satanás-1940)?


¿Llegará el King of the Rocket Men (El Rey de los Hombres Cohete-1949) a
tiempo para salvar a sus amigos House Peters Jr. y Mae Clarke?

Es que cada uno de estos pontífices de la abominación tenían cuarteles generales oscuros, llenos de pasadizos tenebrosos y artefactos del mal. Sus apariciones se operaban a través de instrumentos de ciencia loca y eventualmente tenían que aleccionar a secuaces indóciles, liquidando a uno de ellos de manera ejemplar. Carentes de la mínima ética, sus designios se operaban de maneras siempre espeluznantes. Pero sus rostros con frecuencia estaban descubiertos y el espectador conocía la identidad del malo desde el comienzo. Este conocimiento no minimizaba su proyección maligna, y algunos de los villanos más recordados fueron el supremo Ming del planeta Mongo de Flash Gordon (La Invasión de Mongo-1936), el sangriento Boroff de S.O.S. Coast Guard (Guardacostas Alerta-1937), el manipulador Killer Kane de Buck Rogers (íd-1939), el perverso espía Kettler de King of the Royal Mounted (El Rey de la Policía Montada-1940), el sanguinario Dr. Tito Daka de The Batman (El Hombre Murciélago-1943) y el traicionero Bremmer de The Phantom (El Fantasma-1943). De hecho los popes absolutos de la abyección fueron los galenos de Mysterious Doctor Satan (El Misterioso Doctor Satanás-1940) y Drums of Fu Manchu (Los Tambores de Fu Manchú-1940), ambos personajes sin máscaras ni falsas identidades.


Flash Gordon (La Invasión de Mongo-1939) debe vérselas contra un aberrante
orangopoide (Ray 'Crash' Corrigan), una trampa más del despiadado Ming.


 Fu Manchú y sus dacoits en pérfida acción contra Nayland Smith al frente de
los buenos en Drums of Fu Manchu (Los Tambores de Fu Manchú-1940).

Tal vez fruto de la Edad de la Razón, en raras ocasiones estos personajes realizaban hechos sobrenaturales. Los seres monstruosos no proliferaban de manera que el fantástico “orangopoide” que debía enfrentar Flash Gordon en el serial de 1936 fue una excepción a la regla. En general las amenazas orgánicas eran de orden animal y, como mucho, podían ser leones, cocodrilos y especialmente gorilas. Las amenazas naturales, como arenas movedizas, inundaciones o incendios se complementaban con accidentes automovilísticos, emboscadas, explosiones y derrumbes, pero siempre provocado por secuaces o saboteadores. El mensaje era claro: los enemigos eran siempre seres de carne y hueso, con poderes naturales y limitados. Esta constante servía para aliviar, ciertamente, el carácter terrorífico de lo que podía llegar a verse en pantalla.

CRIMSON GHOST
¿Quién será The Crimson Ghost (Peligro Atómico-1946)?

El serial maduró a la par que la mentalidad infantil y la naturaleza de las amenazas fue captando la realidad del momento. Las tecnologías de destrucción masiva insinuadas en los calmos años ’30 se convirtieron en dispositivos pavorosamente reales a partir de la pérdida de inocencia que implicó la II Guerra Mundial. El rayo destructor, las materias primas minerales, los planos de los prototipos o las nuevas armas, los documentos clasificados y todo tipo de potencial ventaja para agentes de naciones enemigas fueron justificativos de tramas utilizados para llamar la atención del niño e inflamar el patriotismo que debían percibir de sus mayores. La era atómica inauguraba nuevas amenazas y los recursos narrativos sintonizaban este espectro: ya no era el temor a la oscuridad o al villano encapuchado que daba órdenes desde las sombras, sino el mucho menos folletinesco peligro del ataque final... algo que la seguridad paterna del seno familiar ya no era suficiente para paliar. Ese es el terror más grande, invencible y que pudo haber motivado preguntas cuya respuesta los mayores no estaban seguros de conocer.


Los buenos (Billy Benedict, Louise Currie, Robert Strange, Harry Worth) obtienen el
lente misterioso, pero hay una erupción volcánica y sus vidas corren serio riesgo.


El diabólico Dr. Tito Daka (J. Carrol Naish), ayudado por sus esbirros,
zombifica al pobre Tío Martin (Gus Glassmire).

Tras conjurar terrores de la jungla, de razas del espacio o del Oriente milenario, del mundo del hampa, del desierto sin ley o del violento Lejano Oeste, del mundo de la ciencia y del espionaje bélico, el serial dejó de existir. Se lo comió la Televisión y nuevas vetas de entretenimiento, mucho antes de tener que hacerse problema para conjurar terrores como Vietnam, el terrorismo árabe, Reagan, las torres gemelas y muchos otros.

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