Terror Universal
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Seccion: Películas (Lecturas: 9320)
Fecha de publicación: Febrero de 2010

Perlas olvidadas del terror de los 60s

Buscando con lupa, las entrelíneas de la historia del cine de terror nos revelan que en los '60 hubo muchos títulos que aún están a la espera de su interesante redescubrimiento.

Darío Lavia



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Las reseñas presentadas forman parte de un libro de próxima aparición.

En los años '60 una multitud de realizadores de todo el orbe hicieron sus películas de terror siguiendo propósitos dispares y contribuyendo en mayor o menor medida a las industrias cinematográficas de sus países. Albergando practicamente ninguna pretensión de posteridad o aspiraciones trascendentales más allá de la profesional y artesanal, estos directores construyeron, quizás sin saberlo, auténticas perlas, divertimentos grotescos que, casi medio siglo después han sabido permanecer sutilmente ocultos para los autores de montañas de libros publicados acerca de las obras maestras del cine, de la historia del terror y de los grandes directores del género. Es que, en la mayoría de los casos, cumplida su explotación comercial en salas, estas películas siguieron la ruta de la eventual exhibición televisiva o bien el más abrupto anonimato. Solo un puñado sobrevivieron a la reposición en pantalla chica vernácula y, en contadas ocasiones, se exportaron a otros mercados (las mexicanas y británicas al mercado americano, las americanas al europeo o latinoamericano, etc.). De las tres generaciones de coleccionistas aficionados al cine, los de Super8, los del entrañable VHS y los actualmente vigentes DVD, sólo éstos últimos han sabido algo de tales títulos y, en mayor medida, debido a ediciones no muy bien difundidas del último lustro. En definitiva, estas perlas de los '60 no son obras maestras pero son films que han sobrevivido muy bien al paso del tiempo y cuya visión deparará más de una agradable sorpresa, especialmente para los cinéfilos que creen haberlo visto todo.

Con M de México

LA MALDICIÓN DE LA LLORONA (1961)
- La Casa Embrujada (Esp)
- The Curse of the Crying Woman (USA)
México - ABSA - B&N - 80’ Dirección: Rafael Baledón Con: Rosa Arenas, Abel Salazar, Rita Macedo, Carlos López Moctezuma, Enrique Lucero, Mario Sevilla, Roy Fletcher, Julissa.

LA MALDICION DE LA LLORONA
LA MALDICIÓN DE LA LLORONA o... el fracaso de la anti-age

Película basada en una tradición folklórica mexicana muy difundida, acerca de Doña Marina, "la Llorona", de la que se han hecho, a lo largo de la historia, varias adaptaciones. Una mujer espectral (Rita Macedo) permanece en el medio del bosque rodeada de tres feroces mastines, junto con un deforme contrahecho (Carlos López Moctezuma), atacando y quitando la vida a quienes se atreven a cruzar por su camino. Una joven (Rosita Arenas) llega de visita a la casona de su familia junto con su marido (Abel Salazar, también productor de la película). Se trata de la sobrina de dicha mujer que, para recibir a sus huéspedes, se convierte la amigable Tía Selma. Su propósito es, según revela, conseguir que esa misma noche, la sobrina libere por su propia cuenta el espíritu de la Llorona, que está cautivo en los sótanos de la mansión. Como se puede avizorar, está todo servido para una gran noche de terror en la que no falta ni uno de los ingredientes habituales del género, con maldiciones no perecederas; sirvientes desfigurados que resuelven sus problemas con el látigo o el puñal; retratos ominosos; puertas trampa; pasadizos secretos; espejos que no devuelven el reflejo o bien lo devuelven pero cambiado; calabozos albergando al típico condenado semipútrido; pases mágicos con muñeco vudú incluído... El director Rafael Baledón administra estos recursos con buen gusto y un acertado sentido del timing, siempre emplazado en el terreno del artesano hábil. Por momentos, especialmente en la secuencia inicial, se aleja de tales límites haciendo aceptable uso de planos tournerianos e insertando apreciables postales de violencia y crueldad (por ejemplo, el criado apuñalando a un cochero o los mastines despedazando a uno de los pasajeros). Tras numerosos cliches, promediando el desenlace vuelve a lograr tensión cuyo magnetismo supera la previsibilidad de las recetas habituales y los diálogos anticlimáticos.

La India tourneriana

Waheeda RehmanBEES SAAL BAAD
India - Geetanjali Pictures - B&N - 158’ Dirección: Biren Nag Con: Waheeda Rehman, Manmohan Krishna, Saijan (como Sajjan), Madan Puri (como Madanpuri), Asit Sen, Dev Kishan (como Devkishen), Biswajeet (como Biswajit), Lata Sinha.
Lo más razonable que un director indio en los años '60 podría hacer para filmar su película de terror, es estudiar el cine de Jacques Tourneur de los años '40, en particular su pieza I WALKED WITH A ZOMBIE (Yo Dormí con un Fantasma-1943). Esto parece haber hecho Biren Nag, que ha acertado en aplicar planos y conceptos del maestro francés en su introducción. Por la noche, un personaje recorre una tenebrosa plantación inundada de niebla. Está armado, mas eso no le da seguridad contra algo que acecha desde las sombras. De pronto, una mano con uñas salvajes ataca y un grito fuera de cámara indica que se ha cometido un asesinato. Es todo lo que vemos y el arranque de los títulos de crédito nos introducen en un modesto clima de misterio terrorífico. Kumar (Biswajeet) regresa desde Londres a la mansión paterna, en la India, para encontrarse que el lugar está embrujado por la presencia de un espíritu, que ya ha liquidado al abuelo, padre y tío de Kumar. El Dr. Pandey (Madan Puri) explica al joven que, según dicen, el fantasma sería la fachada que utiliza un asesino para vengarse de su familia. En cambio, para el criado Laxman (Lata Sinha) sería el alma en pena de una jovencita violada por un abuelo de Kumar que, en su desesperación, se quitase la vida, maldiciendo a cada uno de los descendientes varones de la estirpe familiar (el incidente se muestra en un flashback). Aparece una bella pastora llamada Radha (Waheeda Rehman), introducida con una simpática canción que enciende la llama romántica de nuestro héroe.

La mano misteriosa de BEES SAAL BAAD
La mano misteriosa de BEES SAAL BAAD...

La acción es lánguida y sobran diálogos y escenas de relleno, pero la película cobra vigor cinematográfico con las canciones, durante las cuales el director parece exponer un montón de efectos y recursos que no utiliza durante el resto del metraje. Varios personajes se manejan de maneras misteriosas, haciéndose sospechosos como método forzado de estirar la trama... aunque el misterio nunca llega a interesar. Kumar sufre atentados a cada rato, especialmente cuando se interna en el "trigal de la muerte". El director parece bien capacitado para crear climas sugestivos en plantaciones, al punto que varias secuencias son válidos precedentes del famoso terror bucólico ONIBABA (Onibaba, el Mito del Sexo-1964) de Kaneto Shindo. Pero también se dedica con cada canción a reflejar el progreso del amor entre Kumar y Radha que, suponemos, será el interés principal del público de la época. El correcto clímax final con persecución en un supuesto túnel con total aspecto de cloaca urbana estilo HE WALKED BY NIGHT (El Demonio de la Noche-1948) da una decente conclusión a más de dos horas de auténticos devaneos. Gran éxito de la temporada - no es un tema menor, fue la película más taquillera del año-, parecería inspirada tras el éxito de la famosa película de la Hammer THE HOUND OF THE BASKERVILLES (El Sabueso de los Baskerville-1959).

Un americano en Japón

THE MANSTER (1962)
- La Fuga del Monstruo (Méx, TV- Arg)
- Sôtô no Satsujinki (Jap)
USA, Japón - Shaw-Breakston Enterprises, William Shelton (Lopert, United Artists of Japan) - B&N - 72’ Dirección: Kenneth Crane, George Breakston Con: Peter Dyneley, Jane Hylton, Tetsu Nakamura (como Satoshi Nakamura), Terri Zimmern, Norman Van Hawley (como Van Hawley), Jerry Ito, Toyoko Takechi, Kenzo Kuroki.

THE MANSTER
Confrontación entre científico y monstruo... algo que nos depara THE MANSTER

El periodista norteamericano Larry Stanford (Peter Dyneley, la conocida voz de Jeff Tracy de los THUNDERBIRDS) está trabajando en Tokyo, donde se entrevista con el Dr. Suzuki, científico especializado en genética que viene desarrollando experimentos sobre evolución cuyos resultados negativos mantiene ocultos (naturalmente, nadie está dispuesto a anunciar fracasos). Larry viola una de las normas del periodismo y las fuerzas policiales americanas, esa de no beber mientras se está de servicio, y el Dr. Suzuki termina narcotizándolo e inyectándole una nueva sustancia sobre la que ha estado experimentando. A partir de ese momento, el carácter de Larry comienza a hacerse más irritable, dedicándose a beber compulsivamente y a saciar sus sentidos. Estando en el país donde años después Nagisa Oshima filmaría AI NO CORRIDA (El Imperio de los Sentidos-1976), Larry se dedica a revolcarse con geishas en saunas y a corretear a la asistente del Dr. Suzuki, la apetitosa Tara (Terri Zimmern). Llega de visita su esposa (Jane Hylton), a quien Larry desdeña humillantemente (Dyneley hace su mejor esfuerzo en sonar convincente con unos diálogos impresentables: milagrosamente supera el desafío). Pero el problema no se limita a lo moral, ya que por la noche merodea las calles, acorralando y matando a eventuales transeuntes. Al otro día, Larry no recuerda nada de estos asesinatos y mientras la policía se pone manos a la obra con lo que parece ser el crimen perfecto (no hay relación entre asesino y víctima), la condición de salud del protagonista se agrava, dando pie a la escena más memorable de esta delirante historia: al mirarse en el espejo aparece un ojo abierto en su hombro (el efecto especial es ingenioso, pero hay que ponerse en la época para disfrutarlo). A partir de ahí la difícil situación se desmadra y Larry sufre la aparición de una segunda cabeza, monstruosa, que eventualmente se convierte en un monstruo. En su breve discurrir (¡todo ocurre en 72 minutos!) la película toca una sucesión de atractivos tópicos relacionados al cine de terror que vale la pena nominar:
THE MANSTER- El tema del "hombre de dos cabezas", desarrollado en varias películas de los '70s con resultados abismales;
- La trama estilo Jekyll-Hyde (respetando el detalle del color de cabello de las dos mujeres en pugna);
- El clima de sordidez del bajo mundo de la metrópolis japonesa, obtenido con sombras y luces bien planificadas y escenarios de lupanares y callejuelas de mala muerte (todo recreado en estudios, claro está);
Todo esto, coronado con un desenlace aceptable que, en parte, es consecuencia inequívoca del intento de los realizadores de disimular el truco increíblemente falso de la cabecita monstruosa, filmando con una iluminación tenue y mostrando algunas siluetas, pero básicamente sombras. Esto no quita que se trate de un filme baratito, plagado de diálogos rutinarios, todo con recursos cinematográficos básicos. En cambio, la poca dedicación en matizar la luz negativa sobre la que se percibe a los personajes japoneses en general, tal vez, más que pretendido racismo, sea la pionera observación de una realidad que pronto directores como el citado Oshima, Tetsuji Takeshi, Seijun Suzuki, Teruo Ishii y otros - cada uno en su género de especialidad-, comenzarían a plasmar en la pantalla.

Exorcista alla italiana

IL DEMONIO (1963)
- El Demonio (Esp)
- The Demon
Italia, Francia - Titanus - B&N - 94’ Dirección: Brunello Rondi Con: Daliah Lavi, Frank Wolff, Ann María Aveta, Tiziana Casetti, Franca Mazzoni.

IL DEMONIO
IL DEMONIO o cuando Italia se adelantó al El Exorcista

En Lucania, un rústico pueblito del sur de Italia, una bella muchacha llamada Puri (Daliah Lavi) cree ser una bruja y estar poseída por el demonio. Asimismo, el ignorante y supersticioso pueblo también considera lo mismo. El obsesivo y no correspondido amor que Puri siente por Antonio (Frank Wolff) le traerá trágicas consecuencias. La película esta basada en un supuesto caso real. Interesante y original film, a medio camino entre el típico neorrealismo italiano rural y sórdido y el cine de horror. Inteligentemente, el director Brunello Rondi mantiene el relato en una inquietante y continua ambigüedad. ¿Puri es una verdadera bruja, una loca, o esta sugestionada por el ignorante populacho y su no menos ignorante familia? ¿Esta poseída por el diablo, o esta enferma? El espectador deberá ver el film para sacar sus propias conclusiones, aunque la resolución no será para nada evidente y sencilla. Notablemente interpretado (puede ser que los grotescos pueblerinos lo sean en realidad) y ambientada in situ, el film exhuda verosimilitud y realismo por todos sus poros. Impresiona ver el nivel de ignorancia religiosa cuasi medieval de un país europeo en plena modernidad, ya retratado en documentales tales como el clásico MONDO CANE (Mondo Cane - Perro Mundo-1962) de Gualterio Jacopetti, Paolo Cavara, Franco Prosperi. De hecho, Rondi se regodea en mostrar numerosos y absurdos rituales supersticiosos, con un estilo casi documental de denuncia. Cierta escena resulta especialmente memorable... debido a que trae a colación un super éxito de taquilla y critica norteamericano: THE EXORCIST (El Exorcista-1973) de William Friedkin. En una peculiar situación, un sacerdote exorciza a Puri, la cual escupe un crucifijo, rie histéricamente, habla en otro idioma, hace gestos lascivos y blasfemos y camina a cuatro patas con su cuerpo arqueado grotescamente hacia arriba. ¡Igual que lo hacía Linda Blair! Incluso, Puri se sacude frenéticamente sobre su cama y una especie de demonio parece hablar a través de ella, exclamando ¡La quiero, es mía!. Toda similitud con El Exorcista, once años antes, es... ¿pura coincidencia? No se guíen por esta escena en particular: Il Demonio es mucho más que tan solo ese exorcismo. Su ambigüedad formal (característica habitual en el cine italiano y tan ausente en el cine norteamericano), la solidez de los personajes y ambientación, su creciente suspenso y tensión, junto a la acertada banda sonora de Piero Piccioni, redondean un film tan notable como ignoto que no ha envejecido en absoluto y que merece ser rescatado del olvido y revalorizado. (LUCIO LAGIOIA)

Ventriloquía trágica

DEVIL DOLL (1964)
- El Muñeco Diabólico (Méx)
GB - Galaworldfilm (Gala) - B&N - 80’ Dirección: Lindsay Shonteff Con: Bryant Haliday, William Sylvester, Yvonne Romain, Sandra Dorne, Karel Stepanek, Francis de Wolff, Nora Nicholson, Philip Ray, Alan Gifford, Pamela Law.

Bryan Haliday
El Gran Vorelli (Bryant Haliday), en plena faena mesmerista

El Gran Vorelli (Bryant Haliday), lleva a cabo una serie de interesantes actos de ventriloquía e hipnotismo. El periodista Mark English (William Sylvester), que está empeñado en publicar una nota sobre pseudociencia y superchería, acude con su atractiva novia Marianne (Yvonne Romain) al show de Vorelli. Mark observa como Marianne se ofrece de voluntaria y baila rock 'n' roll en el escenario a pesar que supuestamente ella nunca lo aprendió y se convence de que Vorelli es un embaucador de gran calibre. La cosa cambia cuando Vorelli realiza el acto de ventriloquía con su muñeco "Hugo". El público aplaude y amo y muñeco discuten sobre quien es destinatario de esos aplausos. El chiste cobra un matiz siniestro cuando Vorelli impone su voluntad a Hugo y lo obliga a adelantarse al borde del escenario y agradecer a los espectadores. El muñeco, increíblemente, camina por si mismo y habla sólo, sin la mano de su maestro. Mark y Marianne vuelven a toparse con Vorelli en una fiesta, donde el artista mantiene otro complejo tour de force con Hugo, que nuevamente vuelve a caminar e intenta amenazar a Vorelli con un cuchillo. Mientras Vorelli hipnotiza a Marianne para seducirla y hacerla parte de planes ominosos, Mark deduce (lo que haría cualquier observador con medio dedo de suspicacia) que dentro de Hugo debe haber un niño o un hombre diminuto. Sin embargo, al infiltrarse en el camerino de Vorelli y examinar el muñeco, no encuentra nada sospechoso. ¿Habrá algún poder sobrenatural de por medio? ¿Cómo tomará la revelación de Marianne de que está enamorada de Vorelli y que planea casarse con él? La trama combina dosis de erotismo, sordidez y sangre con un tratamiento original de un tema ya varias veces cocinado en la pantalla: la obsesión del ventrílocuo por su muñeco (y viceversa). A esto se le suma un guión dotado de dos o tres aditamentos narrativos, como el oscuro pasado de Vorelli ofrecido en varios flashbacks, los incómodos forcejeos verbales y psicológicos entre amo y muñeco o la barrera de escepticismo con que choca Mark al convencerse que Vorelli está tratando de robar el alma de su novia. La maquiavélica presencia de Bryant Haliday es un hallazgo ya que termina elevando la estatura cinematográfica de la película, dotando de un clima denso cada una de sus apariciones y amenazas. Incluso, aquellas exigencias extravagantes del guión, que en otras manos hubieran sido un despropósito, Haliday las maneja para que resulten decentes. Las dotes actorales parecen ser contagiosas, ya que incluso Yvonne Romain actúa bien y su labor en la película va más allá de mostrar un rostro y un cuerpo bonito.

El híbrido terror coreano

SALINMA (1965)
- A Devilish Murder (USA)
Corea del Sur - Jeil Films - B&N - 92’ Dirección: Lee Yongmin Con: Lee Ye-Chun, Do Geum-Bong, Jeong Ae-Ran, Lee Bin-Hwa, Nam Kung-Won.

SALINMA
Esta dulce ancianita muta en mujer-gato y ataca: uno de los platos fuertes de SALINMA

Lee Si-Mok (Lee Ye-Chun) está a bordo de un taxi hasta que se da cuenta de que va en contra de su voluntad y desea bajar. El chofer le explica que por el momento no va a ser posible debido a que fuera, en el bosque, hay almas perdidas que pueden ser dañinas. Si-Mok observa por la ventanilla y, efectivamente, observa unas muchachas con camisones blancos correteando a lo lejos, por entre los árboles. Al llegar a destino, Si-Mok entra en una galería de arte en que se exhibe un solo cuadro, que resulta ser un retrato de su antigua esposa (Do Geum-Bong), fallecida diez años atrás. A partir de este hecho, Si-Mok encuentra al artista que pintó el cuadro y es testigo de su asesinato por parte de una misteriosa mujer de la que solo percibe sus pies. Más tarde, Si-Mok se topa con el mismísimo cadáver incorrupto de su esposa, llevándoselo al consultorio de su médico de confianza, quien no da crédito a lo que escucha a través de su estetoscopio. Será el comienzo de una auténtica odisea que nunca da respiro, con el fantasma de la mujer atacando al médico y a toda la familia de Si-Mok. Desde luego los motivos nos son explicados a través de un extenso flashback promediando la hora de proyección, pero llegados a este punto, el espectador tal vez haya renunciado a tomar en serio una trama tan enloquecida y delirante para dejarse llevar por la exposición de una increíble cantidad de subtramas que funcionan como excusa para numerosas escenas terroríficas, algunas de justificado gusto expresionista. Evidentemente influído por el cercano cine japonés de horror, este cine coreano exhibe una importante cantidad de temas y lugares comunes del género: gatos negros, posesiones, espíritus que secuestran menores de edad, sexo, celos, religión, crímenes pasionales, maldiciones post-mortem y violencia. A pesar que el director, Lee Yongmin, se maneja con un presupuesto menor, saca un inmenso partido de los actores y de los exiguos escenarios, acertando en crear climas ominosos en numerosos pasajes utilizando la cámara como punto de vista del personaje. En este apartado encontramos un lazo válido entre el terror coreano y el terror mexicano, ambos con tramas netamente adolescentes pero con elementos visuales y cinematográficos maduros y una dinamicidad narrativa que muchos directores occidentales envidiarían.