Terror Universal
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Seccion: Cronicón (Lecturas: 24494)
Fecha de publicación: Noviembre de 2003

Muertos que pasean

Un recorrido por las grandes vertientes del cine de "muertos que caminan", desde Halperin a Craven, pasando por las obras maestras de Tourneur y Romero.

J.P. Bango



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All law enforcement agencies and the military have been organized
to search out and destroy... the marauding ghouls
Extracto del guión de Night of the living dead

La risa del vudú en THE SERPENT AND THE RAINBOW (1987)La humanidad es una entidad incorpórea en perpetuo estado de advertencia. Teme a los meteoritos, a las avispas, al de enfrente, a los vivos y, en un ejercicio de inmodestia suprema, tiene miedo de si misma cuando está muerta. "El hombre es un lobo para el hombre, aun muerto" se dice, ¿ingenua? El cine, el arte que desarrolla las tramas que genera el subconsciente, no quiere permanecer ajeno a las tendencias de nuestro temor y, alimentándose de ello, va a otorgarnos carnaza (y nunca mejor dicho) ficticia para que nos acostumbremos a cohabitar con él.

Los "muertos vivientes" fílmicos dividen sus inquietudes en tres clanes diferenciados:

a) Al primero de éstos pertenecerían las entidades más o menos muertas que, gracias a una invocación, hechizo o rito (preferiblemente haitiano), se ven condenados a vagar por el mundo de los vivos sisados de voluntad propia y encadenados al promotor de su mal [I WALKED WITH A ZOMBIE (Yo anduve con un zombi-1943) de Jacques Torneaur]. Como si encima se tratara de regodearse en lo siniestro, además se les obliga a sucumbir bajo la tierra impía mientras tratan de revertir el estado hipnótico que les asedia [THE SERPENT AND THE RAINBOW (La serpiente y el arco iris-1987) de Wes Craven].

b) Al segundo grupo pertenecerían aquellos seres humanos (1), más muertos que vivos, que por algún motivo nunca lo suficientemente aclarado: mutación nuclear en THE RETURN OF THE LIVING DEAD (La divertida noche de los muertos vivientes-1983) de Dan O'Bannon, virus pro-vietnamitas en APOCALISSE DOMANI / VIRUS (Apocalípsis Caníbal-1980) de Antonio Margheriti; experimentos militares en THE RETURN OF THE LIVING DEAD 3 (Mortal Zombie-1993) de Brian Yuzna); holocaustos bacterianos y cuantas demás proclamas post-apocalípticas podríamos imaginar, desde RESIDENT EVIL (2002) (2) de Paul Anderson, a THE OMEGA MAN (El último hombre vivo-1971) (3) de Boris Sagal, pasando por la inmortal saga de Romero, corretean - exagero, claro - por el firmamento urbano en búsqueda de sangre fresca con la que eternizar su estado muerto (4).

c) Finalmente, podrían adscribirse al tercer clan aquellos pedazos de cadáveres reunidos (FRANKENSTEIN) o no (RE-ANIMATOR) en torno a un ente mayor y que son revividos con propósitos "científicos" (fundamentados en el despecho y/o en la frustración) a mayor gloria del ego de sus creadores (los celebérrimos mad doctors), y para mayor desgracia de las novias, prometidas y amores platónicos de éstos.

Darby Jones proyecta su macabra sombra en I WALKED WITH A ZOMBIE (1943)Con estas premisas, y considerando como excepción conceptual al cine vampírico (los vampiros son No Muertos como no deja de repetir Van Helsing de Hopkins en el BRAM STOKER'S DRACULA de Coppola), el cine de temática zombi o de "muertos vivientes" tiene precedentes más o menos clásicos en la obra de James Whale con FRANKENSTEIN (El doctor Frankenstein-1931) y sus secuelas, BRIDE OF FRANKENSTEIN (La novia de Frankenstein-1935) del mismo Whale, y SON OF FRANKENSTEIN (La sombra de Frankenstein-1939) de Rowland V. Lee, y, en segundo lugar, en la magistral película del todavía poco reconocido Victor Halperin WHITE ZOMBIE (La legión de los hombres sin alma-1932), protagonizada por un irreductible Bela Lugosi tan sólo un año después de su teatralizada versión draculiana. La RKO, de la mano del productor Val Lewton (abanderado de la "pequeña sección del horror" de dicha productora) apostó por un terror lírico que competiría, de tú a tú, con el cine mercadotécnico e iconográfico de la Universal. De esta competencia saldrían ganadores, de un lado, el propio cine y, de otro, la cinematografía del marciano Jacques Tourneaur con CAT PEOPLE (La mujer pantera-1942); Yo anduve con un Zombi (5) y THE LEOPARD MAN (El hombre Leopardo-1943).

Tourneaur será el primero en advertir en el maquillaje (elemento formal) una textura de carácter expresionista, evidentemente, rompedora con la iconografía anterior (los precedentes zombinianos habían dado preeminencia a la sobriedad y la apariencia "desalmada" pero no a la fuerza visual de un simple efectismo maqueador). Se crea pues, y con vistas a eternizarse, una estética de horror zombi inspirada en los ojos blancos y desorbitados que posa CarreFour (Darby Jones), el zombi negro que vigilaba la presencia de la ingenua Francis Dee en la isla haitiana, y en los andares desgarbados que aquél esgrime a lo largo de todo el metraje (icono referencial que recogerá, con todo su acierto, la filmografía de Romero).

La película de Tourneaur será, sin embargo, el primer y último gran film de la (aun no lo suficientemente explotada) facción vuduiana de la cinematografía zombi; una rama que sólo va a tener continuidad comercial en La Serpiente y el Arco Iris, del casi siempre oportunista Wes Craven y que se constituye en una de las aportaciones más serias e innovadoras de su, poco seria y menos innovadora aún, filmografía (6).

Una de las muertas de Romero en NIGHT OF THE LIVING DEAD (1968)El segundo bastión y último en este reportaje (el tercero merecerá por sí sólo una alusión exclusiva) totalmente desposeído de la explicación verosimil (su gran acierto), tiene su génesis en la película de culto NIGHT OF THE LIVING DEAD (La noche de los muertos vivientes-1968) de George A. Romero; la primera de una serie de películas que darían forma a un subgénero terrorífico heredado, con irregular fortuna, por el italiano Lucio (Holocausto Caníbal) Fulci. La estética de los muertos vivientes de Romero (película, no lo olvidemos, incluida en la Lista Kobal (7) como una de las 100 mejores películas de la historia del cine) ignora, a propósito y con descaro, las reglas de la elipsis y el tabú antropófago. El joven Romero había segado de un mordisco todos los moldes clásicos (demasiada transgresión para un joven autor que nunca ha podido recuperarse de aquel gran film) y, además, se permitía el lujo de concatenar, en una misma película, elementos dramáticos propios del pánico cinematografiado con elementos parabólicos propios de la fábula sociológica contemporánea. El subversivo film de Romero se ubicó, seguramente sin pretenderlo, en las antípodas del cine de género y jubiló, sin apenas posibilidad de recuperación, a los viejos referentes iconográficos que de la productora Universal había heredado (con gusto, acierto y aptitud) la añorada Hammer (8).

Uno de los Muertos Vivos de Dan O'Bannon en THE RETURN OF THE LIVING DEADLa franquicia Romero-Living Dead (co-fundada con Tom Savini a raíz de sus deducciones) fue dando lugar a brillantes secuelas, DAWN OF THE DEAD (Zombie-1980) y DAY OF THE DEAD (El día de los muertos-1985), que profundizaban en el sentido hiperbólico y apocalíptico sólo insinuado en la primera parte; a un remake en color de la primera (muy impersonal: dirigida por Tom Savini y que no dudaba en sabotear el final de aquélla) e, incluso, a una versión 25 aniversario (con varios minutos adicionales) que trataba de aprovechar todas las virtudes del novedoso formato DVD. Pero la primera piedra estaba tirada y pronto, el delirio y la parodia comenzaron a tomar el relevo de mano de un buen guionista como Dan (Alien) O'Bannon que iniciaría una trilogía alternativa a la de Romero (alejada totalmente de las vicisitudes antiglobalizadoras de los filmes de éste) compuesta por El Regreso de los Muertos Vivientes (parodia autoconsciente que indaga sobre la imposibilidad de tomarse en serio la temática romeriana), THE RETURN OF THE LIVING DEAD II (El Regreso de los Muertos Vivos 2-1988), una mediocre remake de estética "redneck" dirigida por Ken Wiederhorn, y Mortal Zombie, de Brian Yuzna, que traslada al universo zombie las diatribas existenciales que recogieron otras secuelas de inspiración romántica como La Novia de Frankenstein (y cualquiera de sus versiones-homenajes, como BRIDE OF RE-ANIMATOR (La Novia de Re-Animator) o BRIDE OF CHUCKY (La novia de Chucky).

Trabaja el forense en DEAD AND BURIED (1980)Quizás, la mejor película de temática zombie de todos los tiempos sigue siendo: DEAD AND BURIED (Muertos y Enterrados-1980) de Gary A. Sherman; film escrito (años antes de las anteriores) por el poco prolífico Dan O'Bannon. Aun hoy, Muertos y Enterrados sigue siendo la película más existencial de un género tan habituado a la parafernalia estética como el cine de terror. En este film se produce la vuelta de tuerca más rompedora de todos aquellos entramados con muertos vivientes de por medio, a costa de canjear el horror gore por un argumento de policíaco rural al uso. Los ingredientes de este film son notables:
a) comienzo trepidante;
b) subversión de las convenciones efectistas del slasher (un modismo de aquella época) al apostar, al mismo tiempo y con idéntico rigor, por el thriller whodunit;
c) tratamiento adulto en su entramado;
d) protagonismo absoluto de un policía sobrepasado por la circunstancias al que le costará algo más que un disgusto asimilar la verdad, y de un "mad doctor" de "perfil bajo" que, finalmente, se rebela como una de las mayores sorpresas del film y, por último,
e) porque goza de una de las resoluciones más brillantes del género de terror.

You can try to kill me, Dan. But you can't. You can only make me dead

El cine de Muertos Vivientes se conforma, en fin, de una serie de películas devaluadas por el subconsciente de los cinéfilos más obstinados. El resto de nosotros, habituados a convivir con una realidad cinéfila menos elitista, no dejamos de suplicar que este selectivo género, objeto de homenaje en las presentes líneas, siga aceptando en su seno propuestas tan notables como 28 DAYS LATER (28 Días Después) de Danny Boyle. Un film que convierte a los muertos vivientes en unos "vivos infectados" aficionados a la marcha atlética.

Son, naturalmente, productos hechos a medida del siempre raudo y fulgurante Siglo XXI.

 

"Muertos que pasean" es un artículo de J.P.Bango

 

 

 


1- Habría que exceptuar de este comentario los animales zombis de PET SEMATARY, de Mary Lambert o de RESIDENT EVIL

2- Película que parte de una muy interesante propuesta (un arma química descontrolado por la acción de un saboteador con intereses crematísticos) pero que ve saboteado parte de su interés por la dirección estridente de un cada vez más despistado Paul (Shopping) Anderson. No confundir con Paul (Boogie Nights) T. Anderson.

3- Film escrito por el gran Richard Matheson a partir de su novela "Soy Leyenda" y que parte de una premisa, evidentemente, postnuclear en plena resaca de la eclosión social del 68

4- Una contradicción argumental que sin embargo es muy celebrada por los seguidores más irredentos de este tipo de filmes es que los muertos vivientes posean un instinto devorador de carácter insaciable, suponemos que para ¿no morir?, ¿no vivir..?

5- Versión apócrifa de la novela Jean Eyre de Brönte

6- Y que el propio Craven ayudó a infantilizar a finales de los años 80 y 90

7- "Las cien mejores películas / Top 100 movies" de John Kobal, 1988. En el comentario que realiza del film destaca uno de los aspectos más innovadores del mismo, la ruptura de las convenciones: "Los novios, dos personajes que se espera que sobrevivan en una película como esta, son asados vivos en su coche y devorados antes de la mitad (…). El Padre WASP descubre que su hija, resucitada por el muerto del sótano, está devorando atareadamente a su madre…"

8- La Hammer no había pasado por alto la temática de los muertos vivientes pero no consiguió cuajar en una serie como el resto de monstruos clásicos. THE PLAGUE OF THE ZOMBIES (La Plaga de los Zombies) de John Gilling, es su representante más laureada.