La primera página de Internet con sabor a frutos del bosque: por favor, lama aquí
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MI NOMBRE ES BOND, BILLY BOND
Antes fue mediocre cantante de baladas y
copropietario de un bar donde se reunían los náufragos del
incipiente rock porteño. Después fue un exitoso productor
musical y teatral en San Pablo. Pero a principios de los años '70,
Billy Bond, el Bondo, era la estrella
principal de la galaxia rockera argentina y líder de La Pesada
del Rock and Roll. He aquí una revisión de su carrera, haciendo
hincapié en su etapa de "pesado".
[NOTA DEL 29-11-2005: siguiendo con las metáforas
marinas al estilo de "navegar" por Internet, podría decir que esta
nota era una botella tirada al mar ¡y no sólo alguien la recogió, sino que fue
el propio Billy Bond! Don Canterini hace unas cuantas observaciones a lo aquí
expuesto, en tono educado y simpático, y es de toda justicia darle derecho al
pataleo. Lo escrito, escrito está, pero aquí se incluye un vínculo a una transcripción de
su mensaje de correo electrónico.]
ALGO IMPORTANTE
Nacido en Italia (La Spezia, Liguria, 19/11/1944), Giuliano Canterini comenzó como cantante beat acompañado por nada menos que los hermanos Hugo y Osvaldo Fattorusso (inventores del rock en el Río de la Plata con los orientales Los Shakers, y luego próceres de la música de esta parte del mundo). Tras unos primeros simples que no hicieron historia, aparecieron dos LPs de baladas beat: Yo, Billy Bond en 1968 y Las dos caras de Billy Bond en 1969. Llegó a grabarse otro disco más, que nunca se editó.
También era uno de los
dueños del boliche porteño La Cueva, ubicado primero en Avenida Pueyrredón y
luego en Avenida Rivadavia. Allí conoció a la mayoría de los músicos del movimiento
de la época (precisamente la época en la que el rock todavía era un "movimiento").
Sandro (en la imagen con el Bondo) era un habitué de largas madrugadas compartidas
en torno al desvencijado piano del local, a menudo interrumpidas por la intempestiva
aparición de los "coiffeurs de seccional", según la ingeniosa
frase de Miguel Cantilo. Como el propio Canterini / Bond dijo en un reciente
reportaje al diario La Nación de Buenos Aires, entonces "el rock ya estaba
en el aire. El Di Tella, Marta Minujín, Jorge Alvarez, Daniel Melgarejo y los
Beatniks eran de otros guetos. La Cueva sirvió para que las tribus se juntaran
y se vieran la cara". Litto Nebbia, lejos de la nostalgia edulcorada, recuerda
que "La Cueva era una cagada (...) era horrible: no tenía acústica, no
tenía ventilación, el local estaba sucio y lleno de pulgas".
LA PESADA, VOLUMEN UNO
En esas madrugadas de La Cueva, Bond hizo gala de su gran sentido del humor y su vocación por la ironía, y enseguida se hizo amigo de casi toda la escena local de la época, que hacia fines de 1970 (tras la separación casi simultánea de Los Gatos y Almendra y un impasse de Manal que anticipaba el mismo destino) pasaba por un período de transición.
Por esos meses, tras la muerte del ex dictador Pedro Aramburu a manos de un comando guerrillero, se asistía al acelerado derrumbe de la dictadura de Levingston. Todos los días había marchas de protesta, duramente reprimidas por la policía; la inflación comenzaba una espiral ascendente que, con algunos escasos respiros, duraría 20 años; Perón urdía la trama de su regreso desde Madrid. Se habían disuelto Los Beatles y había terminado en tragedia el recital de los Rolling Stones en Altamont; Led Zeppelin, Cream y Jimi Hendrix (muerto en esos días) lideraban las preferencias de los rockeros argentinos de entonces. La corriente principal del rock local, en ese agitado momento, viraba consecuentemente hacia el rock cuadrado y el blues. De los grupos principales, sólo Arco Iris escapaba a esa tendencia: vivir en comunidad bajo la guía de una gurú y hacer música emparentada con el folk hacía que los demás rockeros los miraran de costado; los más intolerantes (que no eran los menos) ni siquiera los reconocían como pares.
El disco que Billy Bond
entró a grabar los estudios Phonalex entre diciembre de 1970 y enero de 1971
("Billy Bond y La Pesada del Rock and Roll") refleja bastante bien el espíritu
de aquellos días. Prácticamente cada tema muestra una alineación diferente de
la banda de apoyo: Bond estaba decidido a armar un grupo abierto, en la que
cada cual entrara y saliera cuando quisiera. La actitud, declaró más tarde Bond
, "era [hacer] algo superemocional, radical, muy al margen de lo que realmente
pasaba (...). Todas las letras tenían un contenido ideológico (...). La secuencia
de los cuatro discos de La Pesada tuvo una posición muy clara: un mensaje contra
el sistema y contra la represión que existía en ese momento".
El disco es un desborde anárquico de vitalidad y originalidad: era blues y rock pesado con algún toque de psicodelia y letras irónicas, mostrando un humor ácido a años luz de cualquier solemnidad. Las canciones: la memorable "Salgan al sol" de Javier Martínez, con el ex Manal en batería y un gran solo de wah-wah de Pappo; "Divertido, reventado" de Pappo y Pedro Pujó, en realidad un robo a Hendrix; "El parque", excelente tema de Luis Alberto Spinetta, con él en bajo, Pappo en guitarra y la batería de Luis Gambolini; "Algo importante" (versión reciclada de un simple de su época beat); "Cada día somos más"; la sardónica "Buen día señor Presidente"; "Verdes prados", grabado con un combo jazzero: Daniel Homer en guitarra y los ex Los Bichos Carlos Ävalos en bajo, Alejandro Baró en órgano y Cacho Arce en batería.
Por si los nombrados fueran pocos, en el disco también tocaron David Lebón, Alejandro Medina, Pomo, Black Amaya, Poli Martínez, Nacho Smilari, Cacho Lafalce (bajista de Huinca), Isa Portugheis (baterista de La Cofradía de la Flor Solar y luego de Pappo's Blues y Punch), Pajarito Zaguri, Vitico, Kubero Díaz. Las trayectorias anteriores y posteriores de todos estos músicos bastarían para armar un sucinto bosquejo de la historia del rock local hasta principios de los '80.
Los nombres de todos estos músicos están escritos en la cara del Bondo en la foto que se incluye en la portada de la placa.
BLUES PARA MIS AMIGOS
Los dueños de un desaparecido
y pionero sello independiente llamado Mandioca, Pedro Pujó y Jorge Alvarez (también importantísimo editor de libros de tendencia izquierdista y contracultural) decidieron unirse
a Bond para producir otros grupos. Pujó y Álvarez se encargaban de la parte
comercial y Bond dirigía las grabaciones desde la consola. Además, el Bondo
contaba para la ejecución instrumental de los temas con su legión de amigos
de La Pesada. Fue así que entre 1972 y 1974 se grabaron, entre otros discos,
"Cristo rock" de Raúl Porchetto y "Vida" de Sui Generis,
una nueva versión de "La Biblia"
de Vox Dei y los discos solistas de varios músicos del círculo de La Pesada: Claudio Gabis, Kubero
Díaz (imagen), Alejandro Medina, David
Lebón y Jorge Pinchevsky.
Adenda: Por esta epoca se grabó un disco de jazz y blues, que por esas cosas de la edición de un texto previo, se nos traspapeló hace muucho y recientemente (07/12/07) nos recordara de su existencia el amigo lector Gustavo de Souza, aportando además muchos datos que nos encuentran fácilmente. Se trata de "Buenos Aires Blus", en donde Billy Bond y Alejandro Medina engalanaron la voz de Donna Caroll con orquestaciones de Oscar López Ruiz, además de llamar a rockeros como Black Amaya y Willie Caceres (batería), Javier Martínez (voz), Rinaldo Rafanelli (bajo) y David Lebón y Kubero Diaz (guitarras), y músicos provenientes del tango o el jazz como Antonio Agri y Suárez Paz (violines), Molo (viola), Bragato (cello), Belloto, Serrano y Cusato (trompetas), Casalla y Golinsky (trombones), Hugo Pierre y Schneider (saxo) y Rodolfo Mederos (bandoneón). La lista de temas: "Toda de gris", "Linda ciudad", "Te digo basta ya", "La mufeta", "Entonces qué" (cantada por Martinez acompañado de piano y saxo), "Las palabras y los gestos" (gran labor de Kubero) y la irónica "Ruca" (simple de difusión). Hubo un sucesor al año siguiente, un delirio de eclecticismo presentado como un disco solista de Donna Carroll, en el que hay rarezas tan interesantes como "La baguala rock del gualicho" (de Alejo Medina) conviviendo con "Chiquilin de bachín" (de Piazzolla y Ferrer), así como "Los ejes de mi carreta" (de Atahualpa Yupanqui), "María Betania" (de Caetano Veloso), "El dia que me quieras" (de Gardel y Le Pera) y "Plegaria para un niño dormido" (de Spinetta en su era en Almendra, que fue el simple de difusión). Y de esta época es también toda una joya freak: " Erótica", el que La Pesada grabó con ¡Jorgelina Aranda! ¡En serio!
En 1972 se editó el segundo disco de La Pesada, "Billy Bond y La Pesada del Rock and Roll Volumen 2", con Alejandro Medina en bajo, Pappo, Kubero Díaz y Poli Martínez en guitarras, Javier Martínez y Luis Gambolini en batería y Jorge Pinchevsky en violín. Para destacar: "La pálida ciudad" de Kubero; "La maldita máquina de matar", cantada por Medina (compuesta en su brevísimo paso por La Banda del Paraíso) y con Pappo en guitarra; "Blues para mis amigos", "Para qué nos sirven". A la manera de separadores, sonaban fragmentos de "Vida y obra del Negro Julio", con el violín de Pinchevsky y Pappo en ¡piano! De postre, la versión bluseada de "La marcha de San Lorenzo", inmediatamente prohibida.
Tras un grave escándalo
con la habitual violenta intervención policial producido el 20 de octubre de
1972 en el Luna Park (y que fue uno de los últimos recitales en vivo
de la banda) La Pesada sacó a fin de año otro disco, Tontos , con una
tapa rojo sangre que decía "Tontos (operita). 20 de octubre de 1972 + por
Billy Bond y la
Pesada
del Rock - Volumen 3. [Nota del 03-03-09: gracias al blog
de Artemio López, encontramos - y agregamos aquí a la izquierda
- el afiche del recital en cuestión. Si desean verlo ampliado, pueden
hacer clic en él.]. Había una vez..." que en realidad es una
pieza psicodélica armada en base a ruidos, efectos, grabaciones de ensayos donde
se iba armando el tema, fragmentos musicales (¡el Gordo Porcel cantando
"Buenos Aires Madrugada"!) y una sola canción, la durísima y catártica
"Tontos", de Medina y Pinchevsky, donde se luce Claudio Gabis en guitarra.
(La versión en vivo
en "Hasta que se ponga el sol" es impresionante, al igual que
el felliniano sketch que filmaron para la misma película).
Después del desastre del Luna Park, La Pesada se transformó virtualmente en una banda de estudio: es en esa época donde se graban la mayoría de los discos solistas de sus integrantes, además de algunas otras performances sonoras que fueron a parar al último disco de la banda, "Volumen IV", donde tenemos el habitual menú de rock y blues en el marco de una producción especialmente cuidada. Intervinieron el Bondo, Alejandro Medina, Kubero Díaz, Claudio Gabis, Jorge Pinchevsky e Isa Portugheis. (Los ex miembros de Manal - Javier Martínez y los citados Gabis y Medina - fueron miembros de La Pesada, pero nunca coincidieron los tres a la vez. En algunos momentos estaban en el grupo Medina y Martínez, y en otros Medina y Gabis. Martínez y Gabis, por esa época, continuaban la pelea que acabó con Manal).
El disco final tenía,
entre otros temas, "No nos paran más", "Hacia algún lugar",
"Pinchevsky Rock", "Estamos hartos" (de Pappo), "Que
sepa volar" y "Conscientemente todo, todo lo podrás lograr".
Los separadores entre los temas, esta vez, eran diferentes sonidos de animales.
En ese engañosamente naif tema de Alejandro Medina que es "Gracias
al cielo" ("Grass, grass, grass, gracias al cielo") aparece en
piano un tal Charly García. (¿Me parece a mí o la melodía
tiene un aire a la de "All together now", de Los Beatles?).
Durante casi todo 1974, Bond y Álvarez produjeron una nueva versión de La Biblia, la obra cumbre de Vox Dei, sin sus creadores pero con gente de La Pesada y otros invitados habituales (los Sui Generis, Lebón, además de Miguel Cantilo y Raúl Porchetto y una orquesta sinfónica).
Entonces la situación en Argentina era cada vez peor en todos los aspectos; se adivinaban en el horizonte los negros nubarrones del desastre de la dictadura de 1976-83. Bond se fue a San Pablo donde (siempre rápido para los negocios) regrabó La Biblia con cantantes brasileños usando algunas partes instrumentales registradas en Buenos Aires, además de cantar en una banda llamada Joelho de Porco ("rodilla de chancho").
HACIA ALGÚN LUGAR
En 1978, Bond se reencontró en San Pablo con Charly García y David Lebón, que le estaban dando forma a Serú Girán. Billy les produjo el disco de ese nombre, haciéndoles firmar un contrato que le da un nuevo sentido a la palabra "leonino". No satisfecho con esto, tomó algunas pistas grabadas por la banda y descartadas para "Serú Girán", agregó encima su voz y las usó para "Billy Bond & The Jets", un disco salido en 1979 que pasó desapercibido en el marasmo de aquella época: la notable "Loco (no te sobra una moneda)" con una letra bastante aguada para zafar de la censura dictatorial, el irónico tema disco "Discoshock" (ambas de Charly) y una nueva y muy buena versión funky de "Treinta y dos macetas", del célebre primer trabajo solista de Lebón, aquí renombrada "Toda la gente" (en esta grabación respetó la voz original del guitarrista y cantante de Serú). El resto del disco seguía la tesitura de amontonar cintas que habían quedado en el cajón de diferentes momentos de su carrera, incluyendo las prehistóricas "Judy disfrazada" y "Sono io" (de la época de Los Guantes Negros). (1)
SALGAN AL SOL
Con el tiempo, Bond / Canterini devino uno de los más importantes productores de espectáculos del circuito paulista (incluso hizo el contacto para que Queen tocara en Argentina a comienzos de 1981).También se hizo tiempo para trabajar con Ney Matogrosso y grabar dos discos más: Quiénes son ellos, de 1982, y Yo me amo, de 1992. Recientemente anunció sus intenciones de hacer algunos shows en Buenos Aires reuniendo a La Pesada, además de algunos invitados: los Divididos (que hicieran en 1998 un gran cover de "Salgan al sol"), los Attaque 77 y Skay Beilinson.
(1) [Nota del 14-12-2005: este párrafo generó una serie de intercambios de e-mails entre Bond y este medio - ¡sí, ya somos un medio, fiera! - básicamente porque el Bondo afirma que él no le hizo firmar ningún contrato a Charly, sino que Charly firmó con Sazam (sello de Music Hall) a través de su productor Oscar López, y que él sólo fue convocado para producir el LP debut de la banda. Bond dice que siempre tuvo muy buena relación con Charly, David y compañía, y que las cintas que usó para The Jets le fueron cedidas de buen grado por el grupo, dado que no encajaban bien con el resto de los temas del disco. (Luego Serú Girán solía tocarlas en vivo, especialmente "Loco..."). En Internet se pueden encontrar opiniones de Charly que no coinciden con las de Billy, además de algunas referencias aquí y aquí que apuntalan lo expuesto en la nota. Ah, y dice Canterini / Bond que "Judy disfrazada" y "Sono io" no son de la época de Los Guantes Negros, y "Toma rock and roll" (gran tema) está grabado con Joelho de Porco. Todo esto no hace más que demostrarme los límites de trabajar con fuentes de segunda mano cuando la posibilidad de llegar a los protagonistas es escasa (un medio minúsculo, para colmo escrito fuera de Buenos Aires). A medida que tengamos más novedades haremos las aclaraciones de rigor (concretamente, hay un par de e-mails a la espera de respuesta). En lo que hace a Billy Bond, mis disculpas si se sintió lastimado; esa no fue la intención. Por otra parte, Billy ¿desde cuándo "ser rápido para los negocios" es un defecto?].
[Nota del 28-08-2006: acabo de encontrar otra fuente que no concuerda con lo expuesto por Billy Bond. Es la "Historia del Rock en la Argentina", de Marcelo Fernández Bitar, que dice que "Discoshock" (uno de los temas de The Jets que grabaran los Serú) "se editó inescrupulosamente en un disco de Billy Bond cuando era tan solo una zapada y broma de entrecasa"). Al lado de Fernández Bitar, amigo Bond, lo de nosotros es un elogio...].
[Nota del 16-12-2007: por via de correo electrónico se comunicó con nosotros Junior Castello, a quien los memoriosos recordarán como baterista de la mítica banda Aeroblus, un power trio que allá por 1977 completaban nada menos que Pappo en guitarras y Alejandro Medina en bajo. Dice que "Toma rock and roll" ( del disco de The Jets) no está grabada por Joelho de Porco sino en una sesión bastante improvisada en la que él tocó la batería, y entre los músicos que participaron recuerda a Nacho Smilari y al bajista Kokinho. La sesión fue en San Pablo, en los estudios Eldorado, casi seguramente en el invierno de 1978, porque fue cuando Seru Girán estaba grabando su primer disco en ese mismo lugar. Cumplimos con la aclaración y de paso le mandamos un abrazo a Junior, baterista de una banda muy importante del rock brasileño como Patrulha do Espaço, que esta por salir de gira para festejar nada menos que sus treinta años en el ruedo.].
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