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Todos estos momentos se perderán en el tiempo como lágrimas en la lluvia

LAS MIL Y UN MARAVILLAS DE LAS NOCHES DE ORIENTE

Las Mil y Una Noches son el producto más notable de las letras medievales árabes y una de las obras más importantes de la literatura mundial. Y más allá de estos énfasis históricos tal vez irrelevantes, también (sobre todo) son un placentero derroche de imaginación, fantasía y lujuria. (Versión de la nota publicada en Televicio Webzine en julio de 2005).

 

INTRODUCCIÓN A LAS NOCHES

 

"El Libro de las Mil y Una Noches" es a veces llamado, con mayor fidelidad al original árabe "Al laylah wa laylah", el "Libro de las Mil Noches y Una Noche"; los angloparlantes lo conocen por un título menos sugerente, "Arabian Nights" ("Noches árabes"). Muchas de las historias, en rigor, no son árabes sino indias o persas, y hasta puede adivinarse la influencia de la "Odisea" en la historia de Simbad.
El carácter de "Mil y Una" de las Noches parece haber sido, en principio, una manera de decir "muchas" o aún "infinitas" Noches. (Pensemos en ciertos usos cotidianos que damos hoy a los valores numéricos y que están lejos de ser literales: por ejemplo, "estuve esperándote un millón de años"). Circulaba el mito de que quien las leyera todas se volvería loco.
Muchas historias parecen haber nacido como ficciones independientes transmitidas en forma principalmente oral, y luego terminaron absorbidas por el por cierto muy flexible corpus de las Noches. Por ello, haríamos bien en considerarlas una obra colectiva cuyo autor es el conjunto de la gran civilización medieval árabe.
Este proceso podría haber continuado hasta el infinito, hasta convertirse en el Libro Total, el libro que contuviese a todos los otros: idea ésta muy propia de un gran admirador de la obra, el escritor argentino Jorge Luis Borges.
MIL NOCHES EN UNA SÍNTESIS DE UNOS POCOS RENGLONES
Shahriar (1), fabuloso "Rey de las Islas de la China y del Indostán" y su hermano menor Shahzaman, "Rey de Samarcanda en Persia", llevan dos décadas gobernando con probidad e inteligencia sus poderosos estados. Ambos pertenecen a la antigua dinastía sasánida, la familia imperial que reinaba en Persia antes de la conquista árabe. Hace años que no se ven, y entonces el hermano mayor hace llamar al hermano menor. Shahzaman parte al encuentro, pero por un olvido fatal debe retornar a su palacio y entonces halla a su esposa en brazos de un esclavo. Enfurecido, mata a ambos. A pesar de tan delicados percances de orden doméstico, Shahzaman decide de todos modos emprender el viaje.
Cuando su hermano lo recibe, lo nota contrariado, pero Shahzaman se niega a contarle qué le sucede. Shahriar había organizado una partida de caza para celebrar su llegada, pero ante la tristeza de su hermano, debe dejarlo en el palacio y salir sin él. Cuando el rey anfitrión se aleja, su esposa da la señal para que se inicie una tumultuosa orgía en la que participan sus damas de compañía y algunos de sus sirvientes.
Shahzaman, tras presenciar semejante escena, resuelve que sus problemas son nimios, y recupera un poco de ánimo. Al regresar, Shahriar nota este cambio, y conmina a su hermano a que le explique cuál es el motivo de estos vaivenes. Shahzaman lo hace, y entonces ambos hermanos se creen los más desgraciados entre los hombres y deciden vagabundear por el mundo.
Llega el momento en que deciden sentarse a descansar, y entonces los aterroriza la visión de un genio gigantesco (ifrit) que sale del mar y se echa a sestear junto a ellos, sin percibirlos. El genio llevaba consigo a una bella mujer como prisionera, la que incita a los reyes hermanos a hacerle el amor, bajo amenaza de despertar al terrible ser. Una vez cumplido tan particular pedido, la mujer revela que el genio la secuestró en su noche de bodas. Les muestra una colección de 570 anillos y les pide los suyos para agregarlos, diciéndoles que cada uno de ellos representa una ocasión en que, por venganza, mantuvo relaciones sexuales a escondidas del genio.
Los hermanos caen en cuenta que, al lado de la magnitud de los cuernos del coloso, los suyos son ínfimos, y deciden regresar. Entre ambos pasan a cuchillo a la esposa infiel y a sus doncellas y siervos, y tras la partida de Shahzaman, su hermano toma una despiadada decisión. Convencido de que la infidelidad está en la naturaleza de toda mujer, se propone que a partir de ese entonces, cada noche de su vida, desposará a una muchacha virgen y la mandará ejecutar al amanecer siguiente.
Acongojada por tales acontecimientos, la hija mayor del primer ministro (visir) del rey, la bella e inteligente Shahrazad (2), se decide a rescatar a "las hijas de los musulmanes" de semejante sino, y le pide a su padre que la lleve a ella y a su hermana menor, Dunyazad, a pasar esa noche con Shahriar. El funcionario, tras considerable vacilación, decide confiar en el buen juicio de su hija y accede a llevarla a la cámara real.
Esa noche, cuando Shahriar se dispone a consumar el matrimonio, Shahrazad pide que le conceda el deseo de despedirse de su hermana menor, a la que dice amar profundamente. Shahriar accede, y entonces, tras el (supuesto) primer y postrer juego amoroso de su hermana, Dunyazad (en secreto acuerdo con Shahrazad) le solicita que cuente un cuento para mejor sobrellevar el curso de esas horas. Shahrazad comienza entonces a narrar una historia que atrapa al rey y que interrumpe al comenzar a clarear. En ese momento le dice a Shahriar que si consiente en dejarla vivir un día más, le contará una historia aún más maravillosa. La feliz repetición de esta circunstancia (un recurso narrativo de una elegancia suprema) da pie a la narración de una notable y variada colección de relatos, al cabo de la cual descubrimos que Shahriar y Shahrazad ya son padres de tres hijos. A esta altura (tal vez secretamente urgida por la necesidad de dar un cierre redondo a las Noches) la hábil muchacha pide un deseo, que es pasar su vida dedicada a sus hijos, lo que el rey concede con alegría, y ambos viven felices para siempre.
UNA HISTORIA DE LAS NOCHES
La tradición dice que la compilación árabe "Mil noches" (Alf laylah) se originó alrededor del año 850, y es atribuida al reputado contador de historias Abu abd-Allah Muhammed el-Gahshigar. El más temprano texto con una clara relación con las Noches actuales es un papiro del siglo IX, que menciona dos personajes, Dînâzâd y Shîrâzâd, y la primera le pide a la otra que le cuente una historia. También se menciona un título: "El libro de historias de las mil noches".
Alrededor de un siglo después, dos escritores de Bagdad, al-Mas'ûdî e Ibn an-Nadîm, mencionan el mismo trabajo. En su libro "Praderas de oro" (Murûj adh-dhahab) el historiador Mas'udi (muerto en 956) afirma conocer traducciones árabes de historias de origen indio, persa y griego, y que figuran en una obra llamada "Mil cuentos" (Alf jurâfah), también conocida como "Mil noches" (Alf laylah), traducción árabe del nombre original persa Hazar afsanah, o "mil leyendas". Mas'udi cuenta que es la historia de un rey, su visir, la hija del visir y su esclava, y que las dos últimas (que aún no son hermanas) se llaman Shirazad y Dinazad.
En su trabajo "El catálogo" (Al-Fihrist), Ibn an-Nadim (muerto hacia 995) menciona una traducción de un libro persa llamada "Las mil historias". Incluso suministra un resumen de la historia marco, aunque parece no tenerla en mucha estima: la historia del rey que jura decapitar al alba a la virgen con la que se ha casado la noche anterior.
Increíblemente, de los siguientes siete siglos sólo subsisten dos referencias a su existencia. En el siglo XII, según los registros de un librero judío de El Cairo, un tal Majd ibn al-'Azîzî tenía en su poder un libro llamado "Las Mil y Una Noches" (primera mención de este nombre). A principios del siglo XV, el historiador egipcio al-Maqrîzî (muerto en 1442) cita autores que indican que el libro circulaba en El Cairo a fines del siglo XI, esto es, más o menos por la época de la Primera Cruzada.
D.B. Macdonald, en un artículo de 1924, "La historia temprana de las Noches Árabes", establece cinco estadios de composición, cual estratos geológicos:
1- un núcleo persa que a su vez contiene historias de origen indio, "Las Mil Historias" (Hazâr Afsânah);
2- la traducción árabe de la obra anterior;
3- la génesis de la historia que vertebra el libro, más una adición de relatos de origen árabe;
4- una versión egipcia de la época de la dinastía fatimita (siglo XII);
5- la versión siria del manuscrito anterior. Una copia de la misma, originada en el siglo XVI, a su vez fue la base de la primera traducción occidental, la versión francesa de Antoine Galland (principios del siglo XVIII).
Macdonald afirma que los pasos 2 y 3 se dieron en Bagdad. Nabia Abbott sugiere una sexta etapa, la adición de material de épicas populares sucedida en el siglo XVI.
La primera compilación moderna en árabe, a partir de escritos egipcios, fue publicada en El Cairo recién en 1835. Es posterior en más de un siglo a la primera versión occidental.
EL CURSO DE LAS NOCHES
Los cuentos son adaptaciones de historias populares muy antiguas al gusto algo basto de los habitantes de la El Cairo de la Alta Edad Media; de allí tal vez la recurrencia de algunas humoradas que no desentonarían demasiado en la TV actual. Son muy variados: incluyen relatos históricos, tragedias, comedias, historias de amor, poemas, leyendas religiosas (como aquellas en las que aparecen Abraham, José y Salomón). Las historias de amor de ciudades de Arabia o del desierto son muy antiguas y están lejos de ser melodramas sensibleros: son apasionadas y tristes.
A primera vista, resulta perceptible el gusto árabe por lo maravilloso: en las Noches pululan genios, magos, monstruos, animales fantásticos, encantamientos, sueños extraños que se vuelven realidad, sitios legendarios. Pero en las Noches, los productos de la fantasía están entremezclados con personajes y sitios históricos, lo que produce una particular sensación de extrañamiento. Esta mezcla, urdida con la intención de acreditar la buena fe de las historias más desaforadamente fantásticas, termina contaminando de irrealidad a los personajes cuya existencia histórica está fuera de duda. El legendario califa Harún ar-Rashid es un protagonista habitual; también aparece Tarik, el conquistador de Al-Andalus. (A la derecha, pieza de ajedrez hecha en bronce que representa al califa ar-Rashid, Asia Central, fines del siglo VIII).
A veces un personaje comienza a contar otra historia, y esa historia puede tener otra en su interior, lo que subraya aún más la textura fantástica de las Noches. En la noche 602, el rey Shahriar oye de boca de la reina la narración de su propia historia: prodigio de astucia narrativa que es tal vez la culminación de la obra.
LAS NOCHES EN OCCIDENTE
La primer versión occidental (y primera surgida de la imprenta) es la traducción francesa de una compilación árabe, publicada en doce tomos (1704-1717) y debida al orientalista galo Antoine Galland (1646-1715). Éste consiguió en Alepo, Siria, un manuscrito que incluía la mayoría de las historias que hoy asociamos con las Noches. Pero Galland no se detuvo allí, porque l os primeros volúmenes excitaron enormemente a los lectores franceses, y luego a los del resto de Occidente, ávidos de ese tipo de historias maravillosas. Entonces, en 1709, Galland oyó en Siria a un relator oral contar un conjunto de historias que lo cautivaron. El relator era el erudito maronita Youhenna Diab, al que Galland llama Hanna. Las historias eran las de Alí Babá y los Cuarenta Ladrones, la de Aladino, la del príncipe Ahmed y el hada Peri Banú, la de Abul Hasán el Dormido Despierto, la secreta aventura nocturna de Harún, la de las dos hermanas envidiosas de la hermana menor. Debemos a la inspiración de Galland la inclusión de este conjunto de narraciones justamente célebres. Su visión se expresa en los hechos comprobables de que la mayoría de los traductores posteriores se sintieron poco menos que obligados a incluirlas, y de que son, junto a la historia de Simbad el Marino, los cuentos más conocidos de las Noches.
El erudito francés no había pretendido realizar una traducción precisa, sino una adaptación del texto al gusto europeo; de allí, por ejemplo, las precauciones de la traducción al encarar las partes más escabrosas. Siendo que éstas por cierto no escasean, esta expurgación de las Noches, tarde o temprano, debía generar una respuesta en sentido contrario, y de ello se encargó el explorador, cronista y múltiple traductor inglés Sir Richard Burton (1821-1890), un personaje que merecería una nota para él solo. Donde Galland mira para otro lado, Burton busca el escándalo de un modo profesional, exaltando el colorido bárbaro y prodigando las maravillas de la erótica del Oriente, maravillas que por otra parte había experimentado de forma muy directa...
Las versiones españolas de las Noches son por lo general traducciones de la traducción de Galland. La primera versión española del texto árabe es sorprendentemente tardía, y es la del escritor judío español Rafael Cansinos Assens, muy celebrada por su amigo argentino, Jorge Luis Borges. Es una versión muy llana, editada en tres volúmenes de 1400 páginas cada uno por Aguilar en 1960. Incluye, como ya no puede ser de otra manera, las historias interpoladas por Galland. Su estudioso prólogo de más de 400 páginas es casi un libro aparte.
 
NOTAS
(1) Nombre que significa "rey" en persa.
(2) También transcripto en los idiomas occidentales como Scheherezade, Scheherazade o Shahrastini ("nacida en la ciudad" en persa).
ARTÍCULOS
"Los traductores de las Mil y Una Noches". Jorge Luis Borges, "Historia de la eternidad". Emecé, Buenos Aires, 1989.
"Cansinos y Las Mil y Una Noches". Jorge Luis Borges, "Textos recobrados 1956-1986 ". Emecé, Buenos Aires, 2003.
VÍNCULOS
La tan alabada traducción de Sir Richard Burton (en inglés).