| Reseña crítica: El primero de los ocho filmes de terror que alinearon a los titanes del terror, es un tenso enfrentamiento entre Hjalmar Poelzig (Boris Karloff), un satánico arquitecto con diabólicos planes, y el Dr. Verdegast (Bela Lugosi), que busca a su esposa e hija. En una de las escenas más significativas de la película ambos titanes del terror juegan el destino de una mujer a una partida de ajedrez. La película también lo es. No hay mucho de Edgar Allan Poe y si, en cambio, de manera generosa, el estilo truculento que caracterizara a ambos actores. Destaca sobremanera la decoración de la casa de Poelzig, un estilo arquitectónico de vanguardia. Varias falencias a remarcar: la aparición innecesaria del dúo de policías paparulos interpretados por Henry Armetta y Albert Conti; la falta de lógica de los personajes centrales (motivada por severos cortes efectuados por razones de censura); la sensación de final forzado en la escena de la tortura de Karloff; y el mismo final feliz. Por lo demás, el gran guiñol funciona a la perfección, y algunas escenas (la subjetiva de Karloff vagando por los sótanos de su mansión y la macabra galería de cadáveres de mujeres perfectamente conservadas) son de inusitada fuerza para su época. La presencia fantasmal y demoníaca de Karloff es perfectamente complementada por la difusa alineación más allá del bien y del mal del personaje de Lugosi. Calificación Cinefania.com: 
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