| Reseña crítica: En un futuro no muy lejano, Inglaterra es una nación fascista que, a diferencia de otros estados totalitarios del pasado, en vez de tratar de expandirse a costa de pueblos vecinos, trata de fomentar poder mediante la estigmatización de su propio pueblo. El canciller Sutler (John Hurt, en una caracterización hitleriana) rige con mano dura teniendo bajo control al parlamento y a la prensa. En este opresivo marco se mueve una especie de justiciero nocturno simplemente denominado "V" (la voz de Hugo Weaving), cuyo símbolo es la máscara que porta permanentemente, la del famoso Guy Fawkes, tradicional muñeco de quema del pueblo inglés durante todos los 5 de noviembre, cuyo origen se remonta a un conspirador que quiso volar el Parlamento en 1606 y murió ajusticiado. En virtud de un puntilloso plan, V salva a la joven Evey Hammond (Natalie Portman, en difícil interpretación de la que sale airosa), que sufre las 1001 siendo incluso torturada hasta que llega a perder el temor a la muerte. A través de un golpe maestro, V logra intervenir todas las cadenas televisivas y da un mensaje de advertencia que es interpretado con simpatía por un pueblo supuestamente oprimido: El próximo 5 de noviembre habrá un cambio y todos deben ir a presenciarlo frente al Parlamento. Mientras el Estado se apresura a dar la noticia que el terrorista ha muerto y que todo vuelve a la calma, uno a uno ciertas personalidades allegadas al poder van encontrando su fin asesinadas. Primero un ex militar (Roger Allam), luego un eclesiástico (John Standing), más tarde una doctora forense (Sinead Cusack). El detective a cargo del caso (Stephen Rea) sigue la pista de un supuesto campo de concentración del que todos los archivos han sido evaporados... En fin, se trata de una trama extensa y el director ha invertido inteligentemente las más de dos horas de metraje. Las escenas de acción (pocas pero bien orquestadas) matizan bien entre los diálogos, muchos con contenido filosófico e ideológico, cuya puesta en pantalla no siempre es sencilla. Las actuaciones de Rea, la citada Portman y los diálogos son el punto fuerte que contrapesa con el trazo fuerte con el que están dibujados los villanos (Hurt y sus secuaces), que han sido completamente estereotipados por el guión. Por otro lado, sus víctimas son en todos los casos personas homosexuales como la actriz Valerie Page (una expresivísima Natasha Wightman) o el conductor televisivo Gordon Dietrich (Stephen Fry). Este drama es seguido desde sus casas por familias inglesas de clase media que no parecen muy preocupadas por la epicidad de los acontecimientos que se desarrollan en el exterior. Para colmo, seguidores acérrimos de la novela gráfica de Alan Moore en que la película se inspira, podrán poner el grito en el cielo debido a que los Hnos. Wachowski (guionistas del filme y confesados fan del comic) removieron cuidadosamente todo vestigio de rastro del potente ideal anarquista de "V", motivando que al autor del personaje original a exclamar: "El guión de la película es una imbecilidad."
NOTA: Para consultar como una película puede imaginar una Inglaterra totalitaria y no caer en mensajes rebajados, chequear IT HAPPENED HERE (La Invasión de Inglaterra-1964) de Kevin Brownlow y Andrew Mollo. Calificación Cinefania.com: 
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