| Reseña crítica: La consumación del estilo opulento (hollywoodense) de ese gran "superproductor" que fue Cecil B. De Mille muestra la historia de Moisés (Charlton Heston) desde su nacimiento hasta su vejez. Para ello el viejo De Mille recurre a más de casi cuatro horas de película. Las campañas publicitarias, el enfoque religioso, el reparto multitudinario, y las largas escenas de correctos efectos especiales (del gran John P. Fulton, que merecieron un premio Oscar), convirtieron a esos DIEZ MANDAMIENTOS en el filme más taquillero de 1956 y le dieron a De Mille un retiro poco más que glorioso. Con respecto al filme en sí... es mucho más que un filme. Es el legado de más de cuarenta años de realizar películas de un director que sabía como entrar al público. Fiel a sus costumbres, aquí vemos escenarios pintados, escenas de orgías de masas "demillescas", partituras musicales soberbias, exteriores filmados en estudios, y el tema de la pretensiosa religiosidad. Calificación Cinefania.com: 
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