Terror Universal
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Seccion: Géneros (Lecturas: 96819)
Fecha de publicación: Febrero de 2008

¡Heil morbo! El sadiconazista o naziexploitation

Repasamos uno de los géneros de cine italiano más difundidos de los años '70 que se caracterizaba por carecer de limitaciones de todo tipo, salvo presupuestarias.

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Lucio Lagioia



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El exploitation es más (y mejor) cuando es italiano: El género sadiconazista

Ahora si, nos centraremos en los films italianos ya propiamente declarados del género sadiconazista.

Como género, su característica básica es centrarse en recrear situaciones extremadamente sádicas y grotescas de violencia y sexo ambientadas en campos de concentración, llevando absolutamente todas las situaciones al extremo. El rigor histórico y la seriedad y rigurosidad son usualmente dejadas de lado, abriendo el terreno a la exageración, al grotesco y en ocasiones al total ridículo (llegamos a ver soldados nazis con el profuso bigote típicamente italiano de la época). Mas que denuncia política o argumentación ideológica, solemos tener regodeo truculento y sádico, seguramente intragable para el espectador poco avisado, pero de gran aprecio para los amantes de las emociones fuertes, de lo políticamente incorrecto y, por que no, de lo bizarro. Los films sadiconazistas son únicos. Nunca se llegó a tamañas bestialidades en aras de recrear situaciones extremas. Partiendo de la base de los flims antes mencionados, se procedió a incrementar la truculencia, el sadismo y la crueldad hasta límites insospechable e increíbles. Es decir, se italianizó el género.

Aclaramos una cuestión: no comentaremos los films franceses de tematica nazi-explotativa, ya que los mismos no cumplen con las característica habituales del género: las escenas de sexo son pobres y limitadas y el gore y lo explícito escasean totalmente. No hay torturas, ni experimentos, ni nada. Ni siquiera son destacables por lo bizarro. Son todas un completo bodrio a evitar, francamente.

Las películas

LAGER SSADIS KASTRAT KOMMANDANTUR

(Campo Ssadismo Comandancia de Castración, Sergio Garrone, 1976. AKA: SS Experiment Camp-SS Experiment Love Camp-Captive Women 2: Orgies of the Damned). Producción: Italia.

El increíble y grotesco título del film puede dar cuenta cabal de los extremos truculentos a los que llegaría el género.

Lager Ssadis Kastrat Kommandantur puede ser declarado como el primer film sadiconazista italiano, derivado de los films modelo que enunciamos anteriormente. Su director fue Sergio Garrone, hombre no tan prolífico como otros de sus colegas de la época, aunque tampoco puede decirse que por los 70 le faltase trabajo. Tras iniciarse de lleno en el prolífico Spaghetti Western, luego prosiguió con un par de films de terror hasta acabar encasillado en el genero W.I.P. incursionando además en el sadiconazista.

La historia del film es la siguiente: en un campo de concentración nazi, se recluta forzadamente a varias y bellas prisioneras mujeres con el objeto de realizar con ellas diversos experimentos. Además, el coronel Von Kleiben (Giorgio Cerioni), quien comanda el lugar, tiene un objetivo personal: recibir un trasplante de testículos para recuperar el vigor perdido debido a una violación fallida. Resulta que una rusa le arrancó los testículos con los dientes.

Ya al comienzo del film, nos damos cuenta de que presenciaremos un film peculiar. Una medica/guardiana (Patrizia Melega) al estilo de Ilsa busca que una judía desnuda atada a una silla eléctrica repita que "la raza hebrea es la última raza del mundo". Como no la complacen, aplica cargas progresivas hasta matarla. Esta Ilsa versión italiana, se regodea en el sexo lésbico con una de las prisioneras, en torturar prisioneras y en ayudar al doctor Abraham (Attilio Dotesio) en el papel de medico judío bueno, obligado por Von Kleiben a realizar varios experimentos.

Algunos experimentos, son francamente ridículos y de nula relevancia científica: en varios cubos de cemento llenos de agua, se sitúan a prisioneras y soldados alemanes para que copulen a diversas temperaturas de calor. Estos experimentos solo se justifican en el ánimo del director de mostrar sexo bizarro. En otro experimento injustificado, se les introduce a las prisioneras (eso si, siempre desnudas) un largo tubo de metal en el oído para torturarlas con dosis de "atmósfera" (¿¿??) lo cual genera terribles dolores y la muerte casi instantánea.

Pero otros experimentos parecen tener mas sentido. Para mejorar la raza aria, se realizan experimentos de transplante de ovarios, los cuales fracasan continuamente generando la muerte de las mujeres. Pero el experimento más escabroso y logrado, es el de trasplante de testículos. Luego de varias pruebas sexuales, el coronel Von Kleiben encuentra a un viril soldado de raza aria para el experimento: el pobre sargento Kruben (Mircha Carven) al cual engaña y somete a un trasplante de testículos. La operación es filmada en un primerísimo y asqueroso plano muy logrado. De antología la escena en la cual el sargento, al tratar de tener sexo con su amante (la típica y dulce prisionera que se enamora del soldado alemán bueno), se da cuenta de que "algo" no funciona… consecuencia de ello vendrá la esperada y sangrienta venganza final.

Lager Ssadis Kastrat Kommandantur posee una de las más crueles y logradas del género, la cual involucra a un sádico sargento (Serafino Profumo, actor encasillado en interpretar sádicos guardianes de prisión). Dentro del burdel del campo, se celebra una orgía. Una virginal y joven prisionera se oculta, horrorizada, hasta que es descubierta por el sargento, quien la obliga a bailar desnuda, golpeándola, mientras la chica no para de llorar. Seguirá llorando mientras observa la sangre que chorrea por sus piernas, tras perder la virginidad a manos de Profumo. Tras intentar matarlo con un tenedor, la chica intenta vanamente huir, pero es alcanzada por una ráfaga de metralla. El sargento primero intenta rematarla, pero al ver que el resto de las prisioneras se encuentra observando, se le ocurre "dar el ejemplo" colgando boca abajo de una vara de madera a la chica desnuda y agonizante. Agonizará entre llantos toda la noche, mientras sus compañeras lo ven y oyen. Mientras muere, acabara llamando a su madre… Escena totalmente lograda, deprimente e inolvidable y una de las mejores del género. Merito de un film explotation que recrea el dolor y la muerte de manera más acertada que muchos films mainstream del tema.

No tan lograda, pero también destacable, la escena de la prisionera metida en un cubo con agua y sometida al cambio de calor-frío extremo, hasta acabar congelada.

Lager Ssadis Kastrat Kommandantur es explotativa, caraduresca y de limitadísimo presupuesto (cuando queman a las prisioneras en hornos, se nota claramente una superposición de fotogramas del fuego sobre las chicas desnudas). Sin embargo, las interpretaciones son muy logradas, la banda sonora de Vasili Kojucharov y Roberto Pregadio es excelente y el clima siniestro del film es totalmente efectivo. Con respecto a lo bizarro de las situaciones… quien haya leído algo sobre historia de la humanidad sabrá que la realidad supera a la ficción y que a nivel de crueldad se ha llegado mas lejos de lo que llega este film.

Me parece interesante reseñar las consideraciones del propio Garrone sobre el género sadiconazista. Según el director, los films sadiconazistas pueden sirven para exorcizar al nazismo. Así, proveyendo al espectador de un cúmulo de escenas escabrosas, se llegaría así a una situación de catársis en la cual el espectador rechaza las bestialidades que está visionando.

El director afirma que su inspiración fueron Salo, Salón Kitty y El Portero de Noche, y que nunca vio los films sadiconazistas de sus colegas. Según Garrone, el suceso de los films sadiconazistas eran "la curiosidad, y una especie de morbosidad. Esto no es difícil de entender, ya que si la gente quiere conocer la historia, ve documentales".

A pesar de que Garrone admite que la morbosidad motivaba el visionado de sus films, rechaza el morbo que genera el visionado de los reality shows, los cuales considera infames. "en mi casa, esos espectáculos no entran. Yo he hecho films de nazis, casi pornos, pero una inmundicia como esa, no la haría nunca. Si yo tengo problemas en mi casa, quedan en lo privado. No se los mostraría a todo el mundo, como a mi no mi interesa ver los problemas de otras personas". "Me interesa ver las masacres ocurridas en el contexto de una guerra, para recordar. Yo le hago recordar a la gente, pero… ¿a mí que me importa quien se lleva a quien a la cama?. Eso si que es trash. Los críticos debería atacar esas cosas, no a un film comercial".

Con respecto a la censura, el director afirma que nunca tuvo problemas, ya que, según sus palabras, hacia films "normales" (¡!). El se reunía con los censuradores y cortaba escenas que fuesen escabrosas que fuesen demasiado largas. "Comencé como documentalista, y por esa razón traté de reproducir lo que para mi era la verdad, la realidad, sin inyectar mi punto de vista, (…) buscaba contar lo absurdo, lo atroz, el mal que el hombre puede llegar a hacer. Me hubiese sido fácil enfrentar al típico personaje bueno contra el malo, pero no lo hice", afirma el director. No lo habrá hecho en sus documentales, pero en los sadiconazistas, si lo hizo.

Otra interesante reflexión del director, ahora sobre las corrientes cinematográficas de la época: "siempre hay un inicio para los géneros. Cuando los films de Leone fueron un boom, todos hicimos westerns. Después hicimos film al estilo de James Bond, buscamos hacer un estilo de policial italiano y tuvimos un gran suceso. (…) El cine es acción, y todos los films de acción, funcionan. Después, todo se estanca y se llena de trucos. Primero, tenemos un film de acción con todos sus ingredientes justos. Luego, todos los films que siguen el filón, aumentan la carga emotiva, los efectos especiales, la violencia, para lograr una exasperación e interesar a la audiencia. Esto no es necesario. Pero cuando no tienes ideas, tienes que llenar el film con tales cosas. El tipo que tiene ideas, mete ideas. El que no las tiene, mete salsa de tomate". Y Garrone se ríe, quizás riéndose de si mismo. Aquí, hay una constante de muchos directores italianos de su estilo: minimizar los films realizados por ellos mismos. Muchos, como en el caso de Mattei o Fulci, se mostraron sorprendidísimos por la repercusión e idolatría que lograron alrededor del mundo, con gran cantidad de jovenes fans coleccionando y venerando sus films y alabando a los directores como a leyendas vivientes.

Para finalizar, comentamos que en Inglaterra el film fue perseguido y prohibido, catalogado como uno de los primeros Video Nastys, especialmente por su carátula: un dibujo que mostraba a una chica desnuda y ensangrentada colgada boca abajo y de fondo a una enorme silueta negra reseñando a un oficial de las SS. Parece ser que esto era demasiado para la censura británica de entonces.

LE DEPORTATE DELLA SEZIONE SPECIALE SS

(Las Deportadas de la Sección Especial SS, Rino Di Silvestro, 1976. AKA: Deported Women of the SS Special Section). Producción: Italia.

Única incursión en el género del director Rino Di Silvestro, hombre muy poco prolífico (apenas 8 films) y la mayoría de ellos, eróticos.

La historia del film se centra en los intentos de Herr Herner (el siempre excelente John Steiner) de conquistar/someter a una bella prisionera de nombre Tania (Lina Polito) a quien conocía de antes. La acción se sitúa en un campo de concentración (parece una villa, mas que un campo de exterminio) en el cual han reunido a un grupo de prisioneras de manera momentánea hasta decidir su destino final.

Di Silvestro creó un buen film, aunque mas erótico que truculento. Además de las infaltables duchas masivas, de los primerísimos planos de glúteos y senos, tenemos profusión de escenas lésbicas y abusos sexuales por parte de las brutales Kapos hacia las resignadas prisioneras. Escenas estas francamente al borde del porno y bastante crudas y logradas.

Una vez más, tenemos la relación amorosa entre soldado alemán "bueno" y una prisionera: pero aquí son descubiertos y Herner los obliga a tener sexo en frente de todo el campo. Ambos se unirán en un beso mortal, ingiriendo pastillas de cianuro. Escena triste y muy lograda.

Básicamente, John Steiner amplifica su papel de Salón Kitty, aquí combinándolo con el papel de Helmut del mismo film. Steiner interpreta a un SS sádico, cruel pero histérico y excitable, obsesionado por capturar la atención de Tania. Pero ella lo desprecia, por ejemplo, haciéndole una fellatio en su presencia al obeso asistente/esbirro de Herner.

Y así transcurre el film, hasta llegar al esperable escape final en el que las prisioneras masacran a las Kapos. Pero Tania tiene una sorpresa para Herner: tras seducirlo y mostrarse sumisa, se dispone a tener sexo con el. Para desgracia del nazi, Tania se había introducido un redondeado trocito de madera con partes de una gillette adheridas a el. Imaginen lo que pasa cuando Herner la penetra…

"Ahondé en el pasado de Alemania para reflejar a la sociedad italiana contemporánea, donde comenzaban a nacer movimientos políticos como las Brigadas Rojas. En aquel momento, el nazismo era una necesidad, ya que cualquiera se identificaba con cualquiera que pudiera vengarse". afirma Di Silvestro. Recordemos que la protagonista es encarcelada por ser novia de un terrorista… ¿En los 70, parte de la sociedad italiana veía films sadiconazistas para sublimar el deseo de aplastar al terrorismo izquierdista de entonces, poniéndose en el lugar de los nazis?. Menuda e interesante tesis, aunque contradictoria con el contenido de la película ya que, en la misma, los nazis no salen bien parados ni son alabados. Todo lo contrario.

Bien filmada y fotografiada, con una buena banda sonora de Stelvio Cipriani y excelentemente interpretada (los personajes son unidimensionales, pero los actores cumplen perfectamente lo que se espera de ellos… y un poco mas) el film de Di Silvestro resulta agradable y muy entretenido dentro del contexto explotativo en el que esta inserto, aunque no es el mejor del genero.

LIEBES LAGER

(Campo de Mujeres, Enzo Gicca Palli, 1976). Producción: Italia.

Único film que no he podido ver ni hallar. Liebes Lager es una película absolutamente perdida en Italia y en el mundo entero, ya que no existe ni dvd ni vhs disponible. Aparentemente, la empresa Notturno habría recuperado la mitad del film (primo tempo, para los italianos) aunque no puedo confirmarlo y es un viejo rumor.

Este oscurísimo film trataría acerca de un gran burdel en una campo de concentración (si, otra vez) que culminaba con una masacre final. Quizás algún día aparezca.

SS LAGER 5 L'INFERNO DELLE DONNE

(Campo SS 5: el Infierno de las Mujeres, Sergio Garrone, 1976, AKA: SS Camp 5: Women's Hell). Producción: Italia.

Segundo film de Sergio Garrone del género filmado en los mismos sets, con casi todos los mismos actores y de manera casi simultanea que Lager Ssadis Kastrat Kommandantur. Parece ser que el tema era matar dos nazis de un tiro.

El film comienza con macabras filmaciones reales sobre campos de concentración, mostrando toneladas de cadáveres y prisioneros sufriendo… ¿será que Garrone se dispone a presentarnos un film menos delirante, evitando el explotation y el sexismo continuo?. Nada de eso, amigos. Apenas vemos bajar de unos camiones a varias, bellas y jóvenes prisioneras y a ningún hombre, mujer mayor o niño, la ilusión de un poco de rigurosidad se va por el inodoro.

La originalidad en esta ocasión es que la protagonista es… una negra jamaiquina partisana (¿?). Otra vez, las mujeres son elegidas para ser sometidas a una serie de experimentos (siempre bellas y jóvenes, por eso del morbo sexual…). Otra vez, las chicas se bañan masivamente y muestras profusamente su desnudez. Otra vez, Attilio Dotesio hace de medico judío bueno y trastornado por lo que le obligan a hacer. Otra vez hay un burdel en el campo. Otra vez, Serafino Profumo hace de nazi sádico. Otra vez Patrizia Melega también hace de nazi y lesbiana. Otra vez Giorgio Ceroni hace de SS… Otra vez lo mismo, pero con mucha menos gracia que en el original y encima cayendo en el ridículo. Si no, véase la orgía entre nazis y prisioneras, con el baile de la jamaiquina con una banana atada en su cintura y colgando en punta sobre su vagina desnuda. Mas que erótico, ridículo.

Al menos, hay bastante truculencia explicita y acertada. Los medicos experimentan con fuego sobre sus desnudas victimas, sin anestesia y con la victima consciente con el objeto de hallar la manera de trasplantar piel para curar las quemaduras. Escenas escabrosas, por cierto. Tambien tenemos una punición que consiste en arrancar una lengua de cuajo, arrancada de uñas con tenazas, la tortura china consistente en introducir palitos de madera entre las uñas y prender fuego, latigazos, marcamientos con hierro candente, aprisionamiento y hundimiento de cráneo y una terrible golpiza en el vientre de una muchacha desnuda, utilizando un puño americano con pinches. Imaginen como queda desgarrado el vientre de la pobre…

Finalmente, llega el ejercito rojo y bombardea el lugar (bueno, algunas pobres explosiones y poco mas) y las prisioneras se rebelan con la jamaiquina (Rita Manna) a la cabeza. Los nazis se hacen matar estupidamente por las prisioneras, las cuales disparan mucho mejor que los soldados alemanes, quienes no se cubren cuando disparan y avanzan como blancos móviles como sucedía en muchas series y films norteamericanos.

Muy floja y pobre película, notablemente inferior a la anterior de su director. A destacar tan solo, las escenas truculentas, las macabras filmaciones reales y la exagerada y divertida actuación de Profumo.

CASA PRIVATA PER LE SS

(Casa Privada Para las SS, Bruno Mattei, 1977, AKA: Private House of the SS-SS Girls). Producción: Italia.

Una de las primeras películas del hiperprolífico Bruno Mattei y sin duda su primer film conocido. Este fue su primer explotation. Aquí comenzaría a germinar su estilo único e inimitable. Para bien o para mal. Eso si, el mejor Bruno estaría por llegar.

En esta ocasión, copió caradurescamente Salón Kitty, pero insuflándole el "toque Mattei". Esto es, un tono increíblemente grotesco, delirante y ridículo pero muy entretenido. Inclasificable, el bueno de Bruno.

La historia es igual que la de Salón Kitty: Gabriele Carrara hace el papel que hacía Helmut Berger y Macha Meril, el papel de Ingrid Thulin. Al Comandante Hans Schellenberg (Carrara) le asignan la tares de reclutar a diez mujeres y convertirlas en máquinas sexuales al servicio del 3er Reich, con el mismo objetivo que en Salón Kitty: hallar posibles traidores. Todo con la ayuda de Madame Eva (Macha Merill) y del doctor Jurgen (Luciano Pigozzi).

Absolutamente ridícula y desquiciada, Casa Privata per le SS es una de las peores del genero. Las "pruebas" de entrenamiento al que se someten las chicas son por momentos absolutamente estúpidas. A una chica la hacen bailar clásico (y lo hace como si estuviese en un acto escolar) y a otras les hacen pasarse una simple pelota (¡para que sirve esto!) mientras otra de sus compañeras son violadas por ¡Salvatore Baccaro, otra vez!. Además, disparan con ametralladoras, se arrastran o son golpeadas con látigos, levantan pesas, luchan y son sodomizadas y violadas por seres deformes… ¿tanto "entrenamiento", solo para ser prostitutas espías?. Incluso una chica debe… seducir a un ovejero alemán. Salón Kitty al extremo, pero demasiado estúpido y grotesco como para impresionar.

SALVATORE BACCARO
Primer plano de Salvatore Baccaro (o Sal Boris) en LA BESTIA IN CALORE (1977)

Bailes al desnudo, orgías, lesbianismo, chicas vestidas con ropa nazi o sacándose la ropa cada 3 segundos… pero eso no es todo. Un grupo de generales nazis traidores son juzgados por Schellenberg, ¡vestido de cardenal!. Luego, los pasean en caballo, sentados al revés, en paños menores y con un grotesco gorro en sus cabezas, secundados por soldados con antorchas al estilo de los paseos vergonzantes que sufrían los "herejes" y brujos durante la Inquisición.

Luego, reciben la visita de mas altos mandos, entre ellos de un japonés, el cual es obviamente un actor occidental vestido con uniforme alemán y una venda blanca en la cabeza con una svástica dibujada… Otro de los invitados lleva un monóculo, sobre una cuenca ocular grotescamente cegada... Los invitados copulan y azotan a las chicas, mientras Schellenberg toca con cara de loco la Fuga de Bach en su piano, que suena como un órgano. Uno de los invitados muerde a una chica y bebe su sangre… Este "vampiro" luego tiene alucinaciones y dispara enloquecido hacia la nada. El japonés sale en su busca y lo mata… ¡con un nunchaku!. El desquicio no tiene fin. Todo ello, es orquestado por un festival de sobreactuaciones grotescas, encabezado por Gabriele Carrara, todo el tiempo transpirando enloquecido y poniendo caras de demente.

Claro que tenemos al soldado bueno y abnegado (Vassili Karis) al que vemos combatir contra los rusos, intercalado en logradas escenas de acción obviamente sacadas de otro film. Finalmente, Los nazis partíciparán de una gran orgía e iran suicidándose, sin ningún sentido.

La pregunta que me hago es… ¿Mattei era consciente de lo que hacia?

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