| Reseña crítica: Luego de una pesadilla muy particular (que luego nos enteramos es un sueño recurrente para el protagonista), Lincoln Six Echo (Ewan McGregor) se despierta para vivir un día más en su enclaustrada vida dentro de una ciudad cerrada al mundo exterior (supuestamente por una irreversible contaminación), donde convive con miles de ciudadanos, todos vestidos de blanco, cada uno desempeñando un trabajo distinto, con sus amistades, sus espacios para el ocio, pero siempre bajo la tutela de unos guardias vestidos de negro y la observancia de un doctor (Sean Bean) que está al tanto de todo. Esta ciudad, y cada uno de los habitantes, es controlada por computadoras y también cámaras, lo que acerca esta historia futurista a la típica utopía negativa de la ciencia-ficción. Sin embargo, a pesar de vivir confinados, hay una lotería que ofrece la posibilidad de abandonar la ciudad e ir a vivir a una paradisíaca "Isla", el único lugar del planeta no contaminado, y al que, una vez al día, un afortunado ganador es transportado. El aspecto sospechoso es que ninguno de los "ganadores" vuelve a comunicarse con sus vecinos luego de su partida. El protagonista, curioso y cuestionador, investiga por su cuenta y nota algunos hechos enigmáticos, lo que le permiten descubrir una verdad que le convierte automáticamente en fugitivo, junto a su bella amiga Jordan Two Delta (la bella Scarlett Johansson). La película ofrece algunos buenos diálogos del personaje de Steve Buscemi, emocionantes escenas de persecuciones en la carretera y una intriga tenue que se va aclarando con rapidez, especialmente si el espectador ha visto películas no tan difundidas como THE RESURRECTION OF ZACHARY WHEELER (La Resurrección de Zachary Wheeler-1971) o THE CLONUS HORROR (1979). El planteamiento, que presta más importancia a la acción que a la lógica interna o el desarrollo de caracteres y la ausencia de originalidad, hacen que paulatinamente se vaya apagando el interés, y que la resolución se vuelque a los canales acostumbrados para este tipo de películas. Aún así, hay que destacar que las escenas de acción se entienden una poquita cosa más que en otra película del mismo director, por ejemplo, ARMAGEDDON (Armagedón-1998). Calificación Cinefania.com: 
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