| Reseña crítica: Si Ud. tiene el vicio de definir filmes tal vez concuerde con que esta película de Sidney Lumet es una "mini Casta de Malditos", debido a que la narración no cronológica pero rompecabezesca de un asalto frustrado tiene más de un lazo con la memorable THE KILLING (1956) de Stanley Kubrick y lo de "mini" no va exactamente porque se trate de un film menor sino por las dimensiones del botín, intervención de secuaces, etc. La historia está narrada en fragmentos ingeniosamente entrelazados y vistos cada uno desde el punto de vista de uno de los tres personajes principales. Para Andy (Philip Seymour Hoffman), hábil gerente, heroinómano, de vacaciones en Río con su esposa (Marisa Tomei), la vida tiene problemas pero con un golpe de dinero, puede empezar a tener sentido vivirla. Por el otro lado, su hermano Hank (Ethan Hawke), fracasado, divorciado, debiendo tres meses de manutención a su esposa e hija, amante de la esposa de su hermano, la vida le ha pasado por encima y un poco de dinero puede ayudar a levantar cabeza. Para cambiar sus vidas se ponen de acuerdo en llevar a cabo un asalto contra la joyería de sus padres (soberbio Albert Finney y Rosemary Harris), con lo que podrán hacerse de dinero que el seguro ha de cubrir a sus legítimos dueños. El intento de robo sale mal y como resultado la madre y el ladrón (Brian F. O'Byrne) que resultan muertos. "Se suponía que nadie tenía que salir herido" dice uno de los personajes mientras el mundo se derrumba en las cabezas de los hermanos y también del padre. Las interpretaciones son formidables pero el respaldo de un sólido guión, el creciente interés narrativo, el manejo de cámara y tiempos del viejecillo Lumet y la profundidad de los personajes y sus motivaciones aportan un generoso valor agregado, no en estrategia criminal o preparación maestra del golpe sino en las consecuencias del fracaso y como repercute emocionalmente en las vidas de los tres personajes. Calificación Cinefania.com: 
|