| Reseña crítica: Versión de la novela de William Burroughs que es una mezcla de delirantes apuntes del escritor y los simbólicos tormentos y dificultades de la creación de una obra artística. William Lee (Peter Weller, interpretando al propio Burroughs) es un exterminador de insectos que ha dejado atrás las drogas y la mala vida. Pero se encuentra con que su esposa (Judy Davis) se ha convertido en adicta al polvillo con que su marido elimina a las cucarachas. Una noche, en medio de un juego, William dispara accidentalmente a su esposa y la mata (esto parece haber ocurrido en la vida real del autor). Consecuentemente el protagonista debe escapar a la Interzona, un lugar donde las máquinas de escribir son insectos que hablan y donde un escritor amanerado (Ian Holm) y su esposa (también Judy Davis) son peones en un rompecabezas de espionaje bizarro entre los seres humanos y una raza de ciempiés gigantes que puede llegar a ocurrir solamente en la cabeza del protagonista. Todos los detalles son simbolismos, mareas paranoides y esquizofrénicas, que se materializan a través de alucinaciones. La trama es lo de menos, la lógica argumental se pierde un poco entre tantas alucinaciones, pero la película tiene el mérito de sumergir al espectador en esta vorágine y de traducir el mundo de un drogadicto o de una alucinado a imágenes. Calificación Cinefania.com: 
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