| Reseña crítica: Secuela de 1990 I GUERRIERI DEL BRONX (Los Guerreros del Bronx-1982) en la que unos pandilleros urbanos del futuro se alían en un frente común para derrotar a unas brigadas de la muerte comandadas por el inefable y siempre bienvenido villano interpretado por Henry Silva, que sigue las instrucciones de un empresario (Ennio Girolami) que trata de liberar el Bronx para construir ahí sus condominios. El guerrero más temerario, Trash (Mark Gregory), se convierte en el paladín de los pandilleros, con la ayuda de un dúo de expertos en operaciones explosivas (Giancarlo Prete y su pequeño hijo Alessandro). La película tiene un desarrollo de gran dinamismo, con acción, violencia, algo de crítica social y guiños para cinéfilos (al principio, los soldados ingresan en la casa de los padres de Trash, interpretados por Romano Puppo y Eva Czemerys, donde puede verse un poster de Mark Gregory en la película precedente de la saga). Sin embargo el desenlace está filmado de manera algo chapucera por el director Castellari, con todos los villanos muriendo de manera opaca (el empresario muere de un balazo, otros mueren debido a explosiones de automotores), y marcando un desnivel con respecto al resto de la película. Calificación Cinefania.com: 
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