| Reseña crítica: El Dr. Carruthers (Bela Lugosi) es un científico respetable que desde su caserón apartado trabaja para una empresa farmacéutica en el desarrollo de determinados productos de aseo y belleza. Su trabajo ha generado pingües beneficios a los empresarios (John Davidson y John Ellis) y ellos solo lo han reconocido con dádivas y propinas. Así que en sus ratos libres caza murciélagos y los somete a un tratamiento con el que los hiperdesarrolla. Como si esto fuera poco, el animal posee una aversión por cierta fragancia que conforma principal ingrediente de su última loción para después de afeitar. En su plan de venganza, Carruthers va obsequiando la loción a sus jefes, soltando luego el murciélago infernal en la campiña, con lo que los infelices se ven atacados por la bestia. Los rumores se extienden, y luego de la segunda muerte un periodista (Dave O'Brien) y su molesto asistente fotógrafo (Donald Kerr), son enviados al lugar para investigar y conseguir una buena toma del monstruo. El resto son algunas idas y venidas; un murciélago es dado de baja y Lugosi que saca de la manga uno nuevo (y más grande); el previsible romance entre O'Brien y la hija del jefe (Suzanne Kaaren); un excesivo metraje dedicado a la figura cómica de Kerr; algunas intervenciones de Lugosi (que saluda con un tétrico "goodbye" a sus futuras víctimas, cuando salen de su casa con la cara untada de la nueva loción asesina); y la última chance para el director de dar un matiz terrorífico a la película en el clímax final, con el ataque del murciélago y O'Brien y Lugosi esperando en un banco de plaza ambos con la cara rociada de loción... pero Yarbrough malogra la situación debido a un montaje opa, evitando todo posible momento de suspenso. Calificación Cinefania.com: 
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