| Reseña crítica: La trama de este filme narra el hallazgo arqueológico sin precedentes de una tumba en la que hay un esqueleto que perteneció a una persona crucificada en las primeras décadas del primer milenio de la Era Cristiana. ¿Será Jesús? De serlo, la fé cristiana se tambaleará y uno de sus principales dogmas (la resurrección) será tachado de fantasía. Así que, tales intereses de por medio, el Vaticano envía a un cura (Antonio Banderas) a echar luz sobre el asunto y a desmentir que este cuerpo pertenezca a Jesucristo. Por supuesto habrá otros intereses: el de la ciencia, cuyo fin es de encontrar la verdad; el de los judíos ortodoxos, que no quieren que los muertos sean molestados; el de los árabes, que temen una alianza entre el Vaticano e Israel en su contra... En primer lugar digamos que la película es fallida: no logra sumar lógica y veracidad tanto en las escenas arqueológicas como en las acciones de los personajes; tampoco logra desarrollar como se debe el atrapante tema de la trama; y, por último, añade un romance innecesario entre la arqueóloga y el padre Gutierrez, que podría haberse tranquilamente evitado sin mayores pérdidas. A pesar que Derek Jacobi y Banderas hacen lo que pueden con sus personajes (especialmente Jacobi, que pasa casi toda la película en un éxtasis espiritual) y del mensaje de que "Dios no tiene lugar en la política", aún no alcanza para que este filme tenga un buen balance. Calificación Cinefania.com: 
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