| Reseña crítica: Un gángster (Jack Palance) se dedica a llevar a cabo un último golpe. Esta premisa parece traernos a la memoria docenas de películas policiales pretéritas, especialmente aquella clásica de la que ésta es una remake: HIGH SIERRA (Altas Sierras-1941). En aquel título de Raoul Walsh, el Roy Earle de Humphrey Bogart era un tipo duro pero cordial, amable. El Earle de los años '50 compuesto por Palance aunque conserva bien enterrada cierta nobleza y equidad, es mucho más amenazante y dañino. Su socio es el amigo de siempre, Big Mac (Lon Chaney Jr.). Pero Mac está postrado, muy enfermo y solo realizará la inversión monetaria que requiere el golpe. El resto de sus secuaces, o son poco confiables, el caso del asociado de Mac, un ex policía (el antipático James Millican), o son inexpertos y bravucones (Lee Marvin, Earl Holliman, Shelley Winters). En ese panorama, Roy Earle tendrá que realizar una performance maestra para cumplir su plan sin que nadie cometa errores. La tragedia inesperada, varias muertes y traiciones previsibles, se convierten en suficientes problemas para Roy, sin contar su enamoramiento de una adolescente tullida (Lori Nelson). La película de Stuart Heisler cumple al pie de la letra el guión original de W.R. Burnett (qué mejor guionista que el propio autor de la novela original) pero según ese ritmo, la hora y media de metraje parece más extensa y el desenlace no constituye el climax de tensión que la película merecía. Calificación Cinefania.com: 
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